¿Y los ministerios públicos?
- Si bien es cierto que existen leyes que regulan a la industria de los valet parking y estacionamientos, su falta de aplicación permite la ilegalidad.
Es una realidad que el mercado de estacionamientos y valet parking, que hoy concentra a más de 11 mil estacionamientos, alcanza un valor de mercado de 40 mil millones de pesos y genera 30 mil puestos de trabajo, necesita ser regulado.
Como también lo requieren los ministerios públicos que tratan éste y otros temas.
Y es que, si bien es cierto existen leyes que regulan correctamente esta industria, su falta de aplicación y fiscalización deja huecos que permiten la ilegalidad o la proliferación de estacionamientos empíricos.
Dando pie a las irregularidades al interior de algunos ministerios públicos que no parecen darle mucha importancia a temas relacionados con esta industria. Tal vez por considerarla poco efectiva en la economía mexicana.
De ahí que la amenaza de los valet parking patito y la incompetencia o corrupción de los ministerios públicos del Distrito Federal vuelve a poner en peligro la integridad de los ciudadanos.
Resulta que la semana pasada en la colonia Condesa, reconocida zona restaurantera e invadida por los servicios de valet parking, hubo un accidente automovilístico provocado por la negligencia de dos acomodadores de automóviles de las empresas Elfer Valet y Real Parking, que pertenecen a Erwin Pilgrim y Lorenzo del Monte, respectivamente, quienes venían “jugando a las carreritas” con autos ajenos; además, el accidente también lastimó a Michel Javier Osorio Silva, quien terminaba con su día laboral y tuvo que ser hospitalizado por las lesiones graves resultantes.
Dicho incidente, revisado por el Ministerio Público CUH-7, ubicado en Álvaro Obregón y Valladolid, bajo la responsabilidad de Angélica Carranza, mediante la indagatoria No. FCH/CUH-7/T2/02372/10-07, se investigó con varias anomalías, puesto que el valet parking “negoció” con el Ministerio Público en el lugar del accidente sin que estuviera presente el abogado representante de Javier Osorio; además, el Ministerio Público se negó a acudir al hospital para tomarle la declaración al afectado, a pesar del conocimiento de su grave estado de salud por parte del médico legista.
Por su cuenta, el valet parking involucrado no contaba con un seguro que le apoyara en los daños a terceros, por lo que la empresa no se quiere hacer responsable de los gastos médicos que tendría que cubrir por la hospitalización de Osorio Silva.
Y, por si fuera poco, el Ministerio Público ya le dio carpetazo al asunto. ¿Cómo estuvo la negociación? Eficiencia o arreglo.
En fin, ojalá se le ponga mayor atención a este tipo de temas, ¿o será que seguiremos viendo pasar la ley tardía u olvidada para algunos mexicanos?
Es necesario que se ponga mayor atención al tema, dado que, con la integración de los juicios orales, las irregularidades o los elementos para que se genere la corrupción pueden ser mayores.
