Mexlub y la justicia tardía

- Estados financieros olvidados, dividendos sin pagar y más de 30 litigios en la PGR son sólo algunas de las cosas que enfrenta la compañía.

Se le quiere dar borrón y cuenta nueva al tema de Mexicana de Lubricantes y su relación con Pemex antes de que concluya el sexenio de Felipe Calderón.

La realidad dista mucho de los buenos deseos y será simplemente imposible.

La Unidad Especializada en Investigación de Delitos Fiscales y Financieros de la PGR abrió el 7 de junio de 2006 el expediente UEIDFF7FDFIN722072006 contra Mexicana de Lubricantes, al mando de Salvador Martínez Garza, el anterior nombre de Impulsora Jalisciense, para determinar los delitos que generaron un perjuicio económico a su accionista, Pemex Refinación, calculados en más de 40 mil millones de pesos.

No obstante, este lunes el consejero Fortunato Álvarez presentará en el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos el “borrón y cuenta nueva” para la relación de negocios entre Pemex Refinación y Mexicana de Lubricantes.

En dicha reunión sólo se tienen agendados dos asuntos: las adecuaciones al presupuesto 2012 y las previsiones presupuestales del Contrato Colectivo de Trabajo se haría como un asunto sin agendar.

Sumando así, a los más de diez años, de los 19 que tiene esta sociedad, Mexicana de Lubricantes, asamblea de accionistas sin programar, estados financieros olvidados, dividendos sin pagar y una deuda que suma más de 30 litigios en la PGR y una investigación de la Auditoría de la Federación.

Así que, pese a que el contrato de asociación entre Mexicana y Pemex, al mando de Juan José Suárez Coppel, concluye en unos meses y la intención de algunos funcionarios de la petrolera es finiquitar este asunto antes de que concluya el gobierno de Calderón, la realidad es otra.

O cómo dejar a un lado el expediente que documentó la PGR y consta de 34 tomos, mismos que fueron revisados y entregados el 9 de julio de 2009 por Pablo Jiménez Olivares, perito en materia contable nombrado por Pemex Refinación, en el cual se indica que en el año 2003 hubo pérdidas por 379 millones 507 mil pesos; en el año 2004 de 469 millones 459 mil pesos, y en 2005 de 567 millones 819 mil pesos.

Por si fuera poco, la Auditoría Superior de la Federación, que encabeza Juan Manuel Portal, investiga desde el pasado 1 de diciembre de 2010 a Mexicana de Lubricantes por evidenciar que la empresa tuvo pérdidas de 630 millones de pesos tan sólo en siete años (1993 a 2000), así como por no entregar estados financieros desde el año 2001 a la fecha.

Existe también una resolución de la CFC, al mando de Eduardo Pérez Motta (10 de julio 2010) en el sentido de que debe terminar el monopolio en la venta de aceites lubricantes en las cerca de mil 900 gasolinerías que hay en el país.

¿Así o más difícil la pretensión de Fortunato Álvarez de darle carpetazo a este asunto?

Lo cierto es que es necesario que así suceda. Muchos lo han intentado en otros sexenios, pero se ha quedado en intentos fallidos, dado el quebranto que representaría para México. No obstante, las anomalías se siguen acumulando, de ahí que la pregunta es sí la justicia seguirá siendo tardía.

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