Los escándalos españoles
- Sin meterme en lo que no sé, veo profundas tensiones entre las regiones autónomas y el gobierno central, así como entre ellas.
Los escándalos bancarios en España (y otros países europeos) de todo tipo están en su apogeo. Varias cajas de ahorro (instituciones tipo bancos, con actividades sociales, pero sin las reglas claras) han quebrado, dejando a los consumidores y accionistas molestos y sin su inversión, mientras que banqueros de todo tipo se llevan grandes montos al ser despedidos y dejan tirados a sus bancos con deudas impagables y que deben ser rescatados. Esto es un gran problema en bancos como Bankia, quebrado y con un hoyo negro de decenas de miles de millones de Euros, donde participaban grandes figuras financieras de todos los partidos, incluido el ex director del Fondo Monetario Internacional. Ya se piden recursos a la comunidad europea para estas instituciones sin resolver qué hacer con las malas deudas. Y también piden un castigo ejemplar, lo que dudo mucho, a los responsables.
Otro asunto serio es el aumento de la informalidad en desempleados que reciben su subsidio y no consiguen (o buscan en serio) un trabajo y, por fuera, hacen negocios y trabajan sin pagar contribuciones.
Aunque vimos menos turismo, excepto en ciudades típicas del norte (Santiago de Compostela y San Sebastián), los atractivos de playa y cultura en España son tantos que harán que el país no se hunda, pero vienen tiempos difíciles, como los que experimentamos desgraciadamente en nuestras crisis pasadas. Si por desgracia aumenta la inseguridad y robos a extranjeros, el problema se agravaría.
Las empresas familiares que entrevisté no están tan mal, ya que cuidaron su endeudamiento; no entraron a la especulación inmobiliaria y algunas exportan, además de ser más conservadoras, flexibles y planean a largo plazo. Sin embargo el comercio está decaído, hay muchas baratas y locales cerrados o en liquidación. Puede ser este fenómeno el típico de estrategia comercial, o en verdad está mal todo. Yo me inclino por una mezcla. En ciudades pequeñas y medianas todavía hay tiendas modestas y no muy atractivas al consumidor, por lo que es indispensable que se modernicen en aparadores, presentación y administración porque las “grandes superficies” o centros comerciales ya han avanzado mucho.
Sin meterme en lo que no sé, veo profundas tensiones entre las regiones autónomas y el gobierno central, así como entre ellas. Los idiomas catalán y vasco son oficiales en esas áreas y es imposible (para mí) entender este último. No hablemos de nacionalismos y culturas porque ese tema es muy delicado. El hecho es que una crisis como la que viven y que se va a ahondar puede exacerbar rivalidades y causar rupturas sociales, lo cual no le conviene a nadie.
La política de inmigración a España (o la falta de reglas) ha causado incidentes muy penosos, pero aislados. Creo que el fenómeno se volverá a revertir, porque la gente busca de nuevo emigrar a donde haya oportunidades. Sobre todo los más preparados, dejando al país más débil.
Vi muchos adultos mayores en las calles y cafés y también, ¡oh, sorpresa!, a bastantes madres jóvenes con bebés y niños pequeños. Si eso significa un cambio, no lo sé, o como turista los vi donde habíamos otros paseando.
Por lo pronto, los españoles que pueden se van de vacaciones a la playa, montaña o al pueblo de origen, posiblemente en condiciones más modestas o de “huéspedes-gorrones” de conocidos y siguen saboreando, como buenos latinos, sus triunfos en el futbol, las Olimpiadas y después a volver a la realidad, igual que nosotros.
¡Ya veremos cómo les va a ir en septiembre con los recortes!
