Salud concluye con bronquitis

El tema de las pensiones representa 11 veces la deuda neta del país. Su reestructuración es inminente, de frente a un panorama complicado.

Hablar de salud pública en México es hablar de un sector que no termina de crecer, de instituciones en problemas financieros y de un gasto insuficiente, así como de ausencia de cultura de prevención.

Es decir, grandes lagunas que se arrastran desde hace más de dos décadas y de remedios que se han pospuesto, ya que la medicina tiene sus efectos secundarios y no sabe del todo bien.

No obstante, parece que ya no se podrá dar marcha atrás y el próximo gobierno federal tendrá que entrar al quite para evitar que la bronquitis se vuelva en un padecimiento letal. Tan sólo el tema de las pensiones representa 11 veces la deuda neta del país, la deuda de las dependencias más importantes, IMSS, al mando de Daniel Karam, es importante y su reestructuración inminente; además, seguir monitoreando y renovando la reestructuración del ISSSTE, que encabeza Juan Villalobos, quien no puede cantar victoria frente a un panorama de salud complicado y en crecimiento.

México apenas destina 6.4% del PIB a la salud, mientras que países como Japón y EU se erogan 14 y 16% de sus economías, respectivamente.

En México ese ingreso no está justificado ni destinado correctamente. Más de 50% es utilizado en los pacientes con enfermedades terminales, que por cierto van en ascenso, y no sólo las ya conocidas como el cáncer, también la obesidad, no hay que olvidar que México es el primer país con obesidad entre adultos y el segundo en obesidad infantil.

Podríamos pensar que no todo es malo en el tema de salud al cierre del sexenio de Felipe Calderón, si consideramos que programas como el esquema de Seguro Popular ha permitido que la población socioeconómica más baja tenga una alternativa para atenderse, el “pero” es que dicho esquema requiere de un replanteamiento, porque se están saliendo de control los gastos.

Sólo 5% de los derechohabientes paga la consulta, cuando se pensó que lo haría 40% de la población.

El servicio en las áreas de especialidad siguen siendo de estándares internacionales, lo malo es que el servicio básico siguen estando en picada, al igual que el suministro de medicamentos, donde las irregularidades prevalecen.

La realidad es que la tarea por hacer en materia de salud es todavía mucha.

No hay que olvidar que se ha hablado mucho de la interconexión en las instituciones de salud pública, sin que haya pasado nada, IMSS, ISSSTE y Seguro Popular siguen siendo independientes, e incluso en casos particulares mucho más costosos que los propios hospitales privados.

Así que, fin de sexenio y 2013 llegan, en materia de salud, con bronquitis y de no atenderse con seriedad puede darnos pulmonía, o a tener que enfrentar un Fobaproa, pero en este sector, donde el costo lo tendrá que asumir el erario, o se tendrán que tomar decisiones donde la iniciativa privada intervenga.

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