Precaria calificación laboral

- El millón de empleos por año se redujo a sólo dos millones en este sexenio arrastrando a un déficit superior a cuatro millones de plazas formales.

En la recta final del actual sexenio del presidente Felipe Calderón, el balance en las condiciones laborales que enfrenta el país no son calificadas de satisfactorias por el gremio laboral y economista.

El millón de empleos por año se redujo a sólo dos millones de empleos en el sexenio, arrastrando un déficit superior a cuatro millones de nuevas plazas formales.

De acuerdo con el INEGI, que comanda Eduardo Sojo, al mes de mayo la informalidad llegó a un máximo histórico, alcanzó 14 millones de personas en esta actividad en condiciones precarias y sin acceso a seguridad social, mientras que la tasa de desocupación llegó a cinco por ciento, con dos millones 400 mil personas desempleadas.

Raymundo Tenorio Aguilar, director de las carreras de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, asegura que la meta gubernamental en la generación de empleos no se cumplirá.

Atribuye este hecho al impacto que generó al interior de la economía mexicana la crisis financiera de 2008 y 2009, a la falta de continuidad de las políticas de Estado para promover el empleo y a que no hubo profundidad en el gasto público que generara un efecto multiplicador para la creación de nuevas plazas bien remuneradas y con prestaciones.

Si bien hay que reconocer que se frenó la caída en el poder de compra, aún siguen precarios y la mayoría de los empleos generados se han dado en la economía informal de baja productividad y sin que esto pueda capitalizarse a futuro y que traerá problemas de pensiones en algunas décadas.

Y es que no sólo se tiene un déficit de alrededor de cuatro millones de empleos, sino que además se suman un millón 200 mil egresados de universidades que cada año buscan incorporarse a la población económicamente activa.

Revela que si bien se han generado empleos formales en el país en los últimos años, 70 por ciento de éstos son temporales y se crea una gran rotación de plazas con permanencia máxima de tres a seis meses.

Se profundizó la precarización laboral y con ello aumentó la pobreza en México, y es que, de acuerdo a las últimas mediciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), entre 2006 y 2010 aumentó a 13 millones el número de pobres patrimoniales, debido a la desvalorización de salarios.

Si bien el poder de compra no se ha visto afectado por la inflación porque ésta ha sido baja, su caída obedece a la precarización laboral, a que cada vez es menor el ingreso de las personas que tienen una ocupación.

De ahí la importancia de la creación de una reforma laboral que, más allá de que toque puntos interesantes, sea una reforma profunda y de largo plazo que permita la generación de empleo en mejores condiciones, tanto empresariales como laborales. ¿Ello será posible o seguiremos viendo parches regulatorios que quedan rezagados de frente a las necesidades y avances que ya se presentan en el mundo actual? 

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