El SAT cambia tamaño por tecnología
Antes de que concluya el sexenio de Felipe Calderón, esta dependencia dará a conocer nuevas herramientas, tal como la cuenta tributaria.
Si el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no avanza a pasos gigantes con la base tributaria, y la baja recaudación se debe a la falta de una reforma fiscal, ya que el esquema actual es ineficiente.
Todo parece indicar que es como tener un Ferrari y traerlo rodando en terracería.
De ahí la importancia de que a inicios del nuevo sexenio vuelva a la mesa de discusión la creación de una reforma fiscal a fondo, que incluya impuestos directos e indirectos, pero también la eliminación de gravámenes preferenciales a cambio de una base más amplia a tasas bajas.
Una reforma fiscal que obligue a los estados de la República a resolver el problema de ingresos que tienen, lo cual incluye la cobranza de sus impuestos locales, y no el seguir dependiendo de papá gobierno.
Estrategias que deberán ir a la par de que el SAT, al mando de Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, siga su modernización y automatización que le permita sustituir su tamaño, que es pequeño, a cambio de eficiencia tecnológica.
No obstante, sí requerirá en un corto plazo el tener un área más fortalecida en cuanto a auditores en comercio exterior, a fin de que haya más herramientas de combate al contrabando y comercio informal, pues la ampliación de tratados comerciales, que ha firmado el gobierno mexicano genera oportunidades, pero también promueve la entrada del comercio informal.
Sin que ello represente dar un revés en su fortaleza administrativa, que se ha consolidado gracias a la facilidad que se encuentra al interior del SAT para hacer carrera laboral.
En fin, todo indica que la continuidad del titular, claro, además del profesionalismo de éste, da resultados positivos, aunque no mágicos. No hay que olvidar que Alfredo Gutiérrez, en la administración de Vicente Fox, fungía como director del área fiscal.
Así que el reto para la siguiente administración es importante, se mantenga su titular o sea sustituido; tiene un presupuesto acotado a 12 mil millones de pesos y una fuerza laboral de 35 mil empleados que apenas son suficientes para seguir con el trabajo.
Por lo pronto, antes de que concluya la administración de Felipe Calderón, el SAT dará a conocer nuevas herramientas, como es el caso de la cuenta tributaria, donde los mexicanos podrán checar sus estados de cuenta fiscales, es decir, saldos, adeudos, devoluciones y cuentas avanzadas.
Además de la ampliación que tendrá la aduana de Tijuana, de 13 carriles a poco más de 20.
Por lo pronto, la base de contribuyentes se elevó en este sexenio 400%, los juicios del SAT se revirtieron a su favor, ganando 60% de éstos, a diferencia de 10% que sólo ganaba.
Así que no habrá que perder de vista los pasos del SAT, que no parece aflojar el paso en este cierre de carrera.
