La Estela como sitio de creación
El anuncio del Conaculta sobre el destino del monumento y su posible aprovechamiento como centro cultural digital pudiera ser una decisión atinada
La “Estela de luz” fue resultado de un concurso convocado para diseñar y construir un monumento que recordase los primeros doscientos años de México como nación independiente. El proceso de construcción estuvo plagado de irregularidades legales y administrativas desde la supuesta licitación de la obra hasta su inauguración.
Desde el diseño original del monumento se consideró la posibilidad de aprovechar el nuevo espacio ubicado en la parte inferior de la Estela para eventos, reuniones y manifestaciones culturales. Cabe apuntar que el segundo nivel estuvo diseñado para recordar al tercio de la población que murió durante la guerra de Independencia. Este espacio conectaría —mediante la Estela— el inframundo con el infinito. Sin embargo, las modificaciones realizadas, además de demeritar la calidad del monumento, alteraron el significado del mismo.
El anuncio del Conaculta sobre el destino del monumento y su posible aprovechamiento como centro cultural digital pudiera ser una decisión atinada, siempre y cuando se lleve a cabo correctamente. En ese supuesto se aprovecharían estas instalaciones, hoy señaladas como emblemáticas de la corrupción que ha caracterizado a la actual administración.
Los espacios culturales siempre serán bienvenidos y más ahora, dado el poco interés mostrado por el gobierno de Felipe Calderón hacia los jóvenes en materia cultural. Es necesario recordar que la Estela es sólo una parte del proyecto original: el sentido urbano y social para el que fue diseñado se recuperará cuando se concluya y la ciudad cuente con la plaza original.
La actual administración federal tiene un interés deliberado en borrar de la memoria colectiva el recuerdo del Bicentenario y esta es la razón por la que no existe ninguna placa conmemorativa que explique el significado del monumento. Esto es absurdo y lamentable ya que la falta de claridad que acompañó su construcción modificó el sentido histórico de la Estela. No es casual que el espacio urbano del monumento sea hoy por hoy sitio de manifestaciones sociales y referencia obligada cuando de corrupción se trata.
*Arquitecto cuyo despacho ganó el concurso para proyectar el monumento del bicentenario.
