Preguntas

- ¿Es posible lograr sus objetivos y al mismo tiempo mantener la modestia y no perder el piso o las raíces originales?

A raíz de haber visto a la estupenda actriz Meryl Streep representar magistralmente a la controvertida primera ministra inglesa Margaret Thatcher en su apogeo y terrible decadencia, me surgieron varias preguntas ligadas tanto a los emprendedores y pequeños empresarios, como a las mujeres exitosas.

La película en sí no está bien lograda y es un poco confusa, pero vale la pena verla por la actriz.

Como ustedes saben, la Thatcher fue la primera mujer que ocupó el cargo de primera ministra en Inglaterra, rompiendo muchos prejuicios. Para más información, fue el Partido Conservador, lleno de aristócratas y varones arrogantes, los que veían a la joven Margaret Roberts con desdén por su procedencia de clase media e hija de un pequeño comerciante. Eso, además de ser mujer en un típico “club de Toby”, hacía que sus posibilidades de crecer en ese partido o incluso llegar a ser su líder fueran casi nulas.

Lo logró, y su tesón, seguridad en sí misma y el apoyo callado pero efectivo de su esposo, Denis Thatcher, hicieron que fuera nominada como líder y ganara las elecciones por un gran margen. Toda comparación con nuestra candidata del PAN en las próximas elecciones es pura coincidencia ¿O tal vez no?

Dejando a un lado sus políticas y decisiones que le ganaron el odio profundo de muchos ingleses, (sindicatos, irlandeses católicos, partidos de izquierda) y de paso con los argentinos por eso de la guerra de las Malvinas, que ella impulsó y que ganó haciendo caer a la junta militar en ese país, lo que obtuve de esta película es cuestionarme lo siguiente:

1.- Si Napoleón llamaba a Inglaterra un país de “tenderos-comerciantes”, ¿no son en efecto los millones de pequeños empresarios de todos los giros los que contribuyen a la estabilidad económica y el empleo en los países desarrollados? La Thatcher trabajó en la tienda con su padre y así aprendió a ganarse la vida y obtener por su esfuerzo becas a Oxford y a su carrera política. Nunca olvidó sus raíces y valores llamémoslos “pequeño-burgueses”, que son, al final de cuentas, la base que conforma a la clase media en todas partes.

2.- Es cierto que en su régimen aplicó medidas brutales contra sindicatos en medio de una recesión y fue objeto incluso de atentados terroristas. ¿Mi pregunta es si medidas más suaves hubieran sacado al país de su crisis de empleo, inflación desmedida y demandas laborales fuera de lógica? El hecho es que al dejar el poder, Gran Bretaña era un país sano y en crecimiento que, irónicamente, le heredó años después al Partido Laborista, que vivió los frutos de la cuasi-dictadura de La Dama de Hierro.

3.- Tampoco hay que olvidar que ella, con su amigo Ronald Reagan, resquebrajaron y dieron la puntilla a un decadente imperio soviético y al sistema comunista en general. No tuvieron que hacer mucho, ya que éste se derrumbó internamente por muchas razones.

4.- La otra pregunta, válida para muchos emprendedores, líderes y políticos exitosos: ¿Es posible lograr sus objetivos y al mismo tiempo mantener la modestia y no perder el piso o las raíces originales? La arrogancia es la enfermedad que arruina a hombres y mujeres y los hace fracasar. A la Thatcher la corrieron sus propios compañeros de partido, cansados de su carácter y prepotencia, lo cual pudo haber evitado si siguiera los valores de su padre: sencillez, sentido común y humildad.

No quiero que este artículo sirva como apología a nadie, pero sí como ejemplo de emprendedores, hombres y cada vez más mujeres, que, con virtudes, pero también defectos, conforman nuestro mundo y lo hacen crecer con su esfuerzo y trabajo.

gzsalo@gmail.com

www.delverboemprender.com.mx

 

Temas: