Tres grados de separación
- Nuestro entorno actual está lleno de redes a través de internet, pero para efectos prácticos, es poco probable que esos contactos resulten productivos.

Salo Grabinsky
Del verbo emprender
En un artículo reciente, Reid Hoffman, presidente del consejo del famoso portal Linkedin, nos ayuda a entender el reto las redes sociales y, de una manera muy curiosa, la forma de hacer y beneficiarse de los contactos que uno tiene a su alrededor.
Hay una teoría que plantea que cualquier ser humano tiene una relación con otro en distintas áreas del planeta siguiendo seis grados de acercamiento.
Pues en el artículo en cuestión, Hoffman dice que uno puede llegar a tener contactos muy productivos sólo con tres grados de cercanía: Los amigos cercanos, los amigos de éstos y sus subsecuentes amistades, o para ponerlo con un ejemplo numérico, si tengo 20 amistades cercanas, las cuales a su vez tienen cada una otras 30 amistades y estás últimas tienen cada una 25 amigos, en teoría, la posibilidad de hacer nuevos contactos con estas tres categorías es de 20 x 30 x 25 es igual a 15 mil posibles.
Lo interesante es que, por supuesto, nuestro entorno actual está lleno de redes a través de internet, por lo que puedes tener miles de seguidores instantáneamente al mandar un mensaje en Facebook, Twitter o en la red fundada por Hoffman, Linkedin.
Para efectos prácticos, el que estos seguidores resulten en contactos productivos o gratificantes es muy limitada. El universo de la comunicación en línea se expande de manera impresionante, pero resulta que estamos más aislados que antes, metidos en nuestras computadoras, iPads y celulares.
Hay más posibilidades de que un amigo te contacte con sus amigos y que de ahí pueda salir una cita romántica o un posible negocio interesante, que estar navegando en la red con una multitud de desconocidos.
Las agencias matrimoniales funcionan en cierto nivel, pero muchos noviazgos empiezan con un amigo o conocido presentándote a una chica o haciéndola de Cupido.
Entonces, el autor sugiere buscar entre estos tres grados de amistades la posible cita o contacto para lograr cumplir con sus deseos u objetivos.
Una recomendación, carta de presentación o un telefonazo parece ser más potente que cientos de mensajes. A la antigüita es mejor.
Esto no quiere decir que las redes sociales no sirvan o incluso sean contraproducentes o aislacionistas, sino que tienen múltiples usos, para informar, aprender, entretenerse o muchas otras aplicaciones. Información es poder y con esto se pueden generar ideas que se convierten en oportunidades. Hay que entender que la tecnología actual no es nada en comparación de lo que viene a un corto plazo y que no tenemos de otra que irnos adaptando y sacándole jugo a estas maravillas, pero no a costa de aislarnos de la verdadera comunicación en círculos concéntricos con familia y amigos cercanos, y así agrandar nuestro entorno.
Para los emprendedores es vital que ellos, sus productos y servicios, sean mencionados por esos tres grados de separación para que causen interés; el deseo de conocerlos y adquirirlos es lo que redunda en más prestigio, ventas, etc. Otro ejemplo típico es el que una persona cercana platique acerca de un nuevo restaurante, una obra de teatro o un libro y que esa opinión influya en ti. En resumen, el “boca a boca” es un método efectivo de hacer contactos productivos, y grandes oportunidades.
Hay gran turbulencia en la actualidad y ésta continuará acelerándose, pero es importante no olvidar las raíces familiares, amistades y los demás grados de cercanía, y seguir cultivándolos, sin aislarse en el universo de internet.