Asuntos de mujeres
- En Europa, países como Alemania e Inglaterra han dado el ejemplo de líderes femeninas, y otros se han rezagado por razones sospechosas.

Salo Grabinsky
Del verbo emprender
Es frecuente decir que tal o cual problema o chisme es “asunto de mujeres”, por lo que se desligan de tratarlo por considerarlo algo menor o sin consecuencias.
Esa actitud me temo que además de condescendiente ya es totalmente obsoleta en casi todo el mundo, con notables excepciones que no vienen al caso.
Me declaro un admirador de la mujer, no sólo por su innegable atractivo que no poseemos los varones, sino también por su tesón, sensibilidad e inteligencia. Tengo amigas empresarias que han salido exitosamente de situaciones muy difíciles y que son un ejemplo para todos. Al traspasar ese muro de cristal, como lo define otra investigadora, la doctora Gina Zabludovsky, logran sacar adelante sus planes quitando prejuicios y demostrando de igual a igual su valía.
México entra a una etapa donde hemos estado atrasados, aunque se han hecho varios intentos: La participación de la mujer como candidata seria y fuerte a la Presidencia de la República.
Es increíble que en países similares en América Latina hayan existido y sigan habiendo jefas de Estado democráticamente electas y que han sido, en sus diversas variantes, beneficiosas. En Europa, Alemania, Inglaterra y otros países han dado el ejemplo de líderes femeninas, mientras otros han quedado rezagados por razones un tanto sospechosas.
Por ejemplo, que yo sepa, nunca ha habido una mujer presidente o primer ministro, según el caso, en Rusia (sin contar a Catalina la Grande), Francia, Italia, España y otros más pequeños. ¿Cuáles serán las razones detrás de este fenómeno?
En Asia ha habido mujeres al mando de países como India, Pakistán, Filipinas, Israel y Sri Lanka, y también hay ejemplos discriminatorios hacia la mujer en el liderazgo político en China, Japón y los países árabes. Tampoco en EU. ¿Machismo o factores culturales conservadores ya obsoletos?
En México estamos viendo por primera vez a una fuerte candidata, respaldada por uno de los tres principales partidos. En el pasado tuvimos a prestigiadas políticas como candidatas, como doña Rosario Ibarra, Cecilia Soto y Patricia Mercado con escasas probabilidades y recursos para ser electas. Ahora es diferente.
Conozco a Josefina Vázquez Mota desde hace muchos años y la considero mi amiga. Jamás le he solicitado apoyo para mí o mis actividades, porque yo no soy político, sino emprendedor. Es una mujer capaz, inteligente, excelente oradora y lo suficientemente sensible y preparada para ser una líder que convenza con acciones y tolerancia hacia todos. No confundan la mesura y educación en su trato con adversarios como una debilidad.
Al no ser parte de ningún partido político, mis convicciones son personales y no se las impondría ni a mi familia, mucho menos a ustedes. Comparto ideas con los tres candidatos presidenciales, pero difiero en otras. Con Josefina me atrevo a hacerla mi candidata para ser Presidenta porque la conozco y aprecio, pero sobre todo, porque ya es hora de que México reconozca a sus mujeres, no sólo como madres o esposas, sino como profesionistas, académicas y estadistas. Al PAN, el partido que menos creería que postularía a una mujer para este puesto (aunque hay mujeres en diversas ramas del sector público), mi reconocimiento por buscar modernizarse.
Todas las fuerzas políticas tienen mujeres valiosas, incluso amigas de nosotros como María de los Ángeles Moreno, Consuelo Sáizar y Amalia García, pero todavía hay mucho por andar. Le deseo a Josefina la mejor de las campañas y su claro triunfo electoral. Ya es hora de cambiar estereotipos de género en este país y en el mundo.