¿Qué hicimos con el dinero?
- Se dice mucho que en el mediano plazo se generará mucha energía de fuentes renovables, lo que reducirá la demanda de petróleo.
La semana pasada presenté lo que ha pasado con varios países productores de petróleo, es decir, cómo han manejado los ingresos excedentes que han tenido. Se puede resumir que los países de la muestra ahorraron parte de sus ingresos excedentes.
Esta conducta, de alguna manera, refleja una visión sobre los altos precios del petróleo. Los considera que son temporales y que podrían volver a niveles como los observados en los noventa. Para ese escenario, hoy tienen estos países superávits fiscales, poca deuda y fondos soberanos.
En caso de materializarse el escenario desfavorable, tienen margen de reducción de ingresos sin afectar gasto público. O en caso de incurrir en un déficit público tienen activos para cubrirlo sin endeudamiento.
El escenario de una baja significativa en el precio del petróleo puede no ser tan remoto en el mediano plazo. Existen muchos argumentos que lo pueden justificar, pero va uno “verde”.
Se leen muchas noticias sobre el hecho de que en el mediano plazo se generará mucha energía de fuentes renovables. Cuando se dé el cambio, éste será un factor que reduzca la demanda de petróleo.
Analizando lo que han hecho otros países y la posibilidad de un menor precio del petróleo, es importante comentar qué ha hecho México en esta coyuntura favorable.
Presento algunos datos que son relevantes. Primero, en cuanto al tamaño del sector público en la economía, lo que se observa en el período 2000 a 2011 es un importante aumento de la participación del sector público.
Los ingresos presupuestales para el año 2000 como proporción del PIB fueron de 17% del PIB y para el año 2011 se situó en casi 23% del PIB.
Por otra parte, el balance del sector público en el año 2000 fue un déficit de 60 mil millones de pesos, de un superávit de nueve mil millones de pesos en 2006 y un déficit de 355 mil millones de pesos para 2011.
Como proporción del PIB, el balance del sector público en el año 2000 fue de un déficit menor a 0.2% y para el año 2011 el déficit fue de 2.4 por ciento. Si consideramos los déficits respectivos para el año 2000 y 2011, el sector público ganó una participación de casi ocho puntos del PIB en estos años.
Por otra parte, se ha dado un mayor endeudamiento del sector público. La deuda bruta del sector público pasó de un nivel cercano a 24% del PIB en el 2000, a situarse en 34% del PIB para 2011.
Además, México no tiene un fondo soberano como lo tienen otros países productores de petróleo.
En resumen, lo que hizo México fue asumir de manera implícita que el precio del petróleo se va a mantener por los cielos y por lo tanto el ingreso es permanente. En palabras más simples: México se gastó el dinero.
Otros indicadores que no analizo por cuestión de espacio, como el gasto de gobierno por habitante, muestran una historia consistente: aumento importante del gasto durante estos años. Este aumento en gasto pudo tener un fin productivo o no productivo. El problema es que buena parte del aumento en gasto no se fue a inversión.
¿Qué sucederá en México si se materializa un escenario con menores precios del petróleo? ¿Cómo se manejarán las finanzas públicas con un precio del petróleo de 30 dólares por barril?
No hay margen importante de maniobra como lo pueden tener otros países. Me preocupa mucho lo que nos pasará si se da este escenario. Lo anterior sin considerar el otro problema grave que tenemos: la baja en la plataforma de producción de Pemex.
*Director general del FUNDEF y profesor del ITAM
