FITA: dejar ser, dejar pasar

Como todo gobernante que asume en un momento crítico, Marcelo Ebrard tenía que nadar de

Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, podrá incluir en su carrera política haber sido un mandatario que entendió la importancia que tiene el turismo para la capital u otro más que desestimó dicha actividad.

Como todo gobernante que asume el poder después de un momento crítico, Ebrard prácticamente tenía que nadar de “muertito” para hacer mejor su tarea respecto a su predecesor en lo que se refiere al turismo.

Andrés Manuel López Obrador, quien lo precedió, seguido por Alejandro Encinas, había puesto al frente de la Sectur DF a Julieta Campos (qepd), una escritora que nunca se paró por su despacho, ni siquiera para asumir el cargo.

En ese periodo la capital dejó de asistir a las ferias internacionales de turismo y todos los recursos de la dependencia, incluyendo el impuesto al hospedaje, se canalizaron a De Fiesta en el DF, la versión “pan y circo” del gobierno local.

Alejandro Rojas, quien dejó la Secretaría de Turismo del DF después de sus desafortunadas declaraciones sobre Miguel Mancera, hizo esfuerzos para reposicionar al turismo en los mercados internacionales.

La Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA) fue su gran apuesta, aunque después quiso crear la FITA bis vía el concepto de FIT México City.

Sus argumentos eran los siguientes:

1. Una consultoría que nadie conoce, y que presentó un informe con faltas de ortografía, llegó a la conclusión de que FITA debería evolucionar. Sin embargo, una encuesta de la Universidad Anáhuac y otra de Parametría acusaban áreas de oportunidad, pero en general sus evaluaciones fueron positivas.

2. Un grupo de empresarios pidió el cambio. Realmente sólo fueron los dirigentes de tres cámaras, a quienes Rojas solicitó su apoyo, pues ni siquiera Miguel Alemán Magnani, presidente del Comité Consultivo, se había pronunciado públicamente al respecto.

3. El Centro Bancomer de Santa Fe, donde se ha realizado FITA, está alejado de todo. En realidad está en la zona más pujante de la ciudad, con una importante oferta hotelera.

Por su parte, Global Trade, de Juan Carlos Hinojosa, la firma que tiene los derechos del nombre de FITA, carga con la responsabilidad de no haber resuelto problemas como la conectividad a internet y la deficiente calidad de los alimentos en la segunda edición.

Pues incluso la baja asistencia de compradores, la otra crítica que se ha hecho, la coordinó una empresa designada por Rojas.

Hinojosa siempre ha dicho que hará la FITA en septiembre y ahora Ebrard al menos podría no bloquear el evento, lo que le daría una oportunidad de vida a esta iniciativa.

Sin olvidar que pretender hacer otra feria partiendo de menos cero, pues el proceso empezará con la designación de un nuevo secretario de Turismo, puede terminar siendo un fracaso.

Temas: