Aplicación de la Ley e informalidad
- Para este fenómeno se pueden dar diversas explicaciones, como que se da porque las autoridades la fomentan por el apoyo que les dan los informales.
La semana pasada comenté sobre el bajo nivel de aplicación de la Ley en México comparado con el de otros países. Mi conclusión era que se debe mejorar para tener una buena aplicación de la Ley.
Un ciudadano en su vida diaria, ¿dónde se encuentra con manifestaciones claras de que la Ley no se aplica? Voy a mencionar tres: la piratería, el contrabando y la informalidad.
Todas son una manifestación del mismo problema: la NO aplicación de la Ley. En el primer caso la autoridad no aplica las leyes que regulan la propiedad intelectual, en el segundo caso no se vigila el comercio ilegal de bienes y en el tercer caso la autoridad no sanciona a los informales.
Por cuestión de espacio me voy a concentrar en la informalidad. Lo primero es entender qué implica este fenómeno.
De una manera muy simple se puede conceptualizar como un segmento de la economía en la que se dan transacciones diversas en las que la autoridad no participa como regulador o como árbitro.
Es decir, en estas actividades no se cumple con las leyes y reglamentos de tipo laboral, fiscal y operativo. En esta última categoría incluyo licencias de funcionamiento y reglas de protección civil.
Por su naturaleza las transacciones que hacen en la informalidad debían ser formales. Sin embargo, el Estado no muestra tener la fuerza para incorporarlos al ámbito de la formalidad.
Es decir, los microempresarios que no pagan impuestos o los ambulantes no enfrentan a una autoridad que llegue a cobrarles impuestos o que los quite del lugar donde están establecidos.
Para este fenómeno se pueden dar diversas explicaciones. Una es que se debe a falta de empleos formales, es decir se da como un fenómeno para sobrevivir en pobreza. Otra es que la informalidad se da porque los agentes la prefieren a la formalidad, es decir, la informalidad les da un beneficio neto sobre la formalidad. Una tercera visión es la que considera que las autoridades la fomentan por el apoyo político que les dan los informales.
La primera explicación es quizá la que a priori mucha gente da, pero la evidencia no la respalda.
En una investigación que hacen Bargain y Kwenda, en la que estudian los mercados laborales de Brasil, México y Sudáfrica encuentran que para trabajadores informales calificados y para empresarios informales existen mayores beneficios que para los trabajadores formales.
La evidencia anterior elimina el mito de que afuera están los mal pagados y dentro los mejor pagados.
Esta evidencia nos ubica en el argumento de que existen incentivos a la informalidad. En un estudio del Banco Mundial donde se analiza el tema se argumenta que las empresas no se formalizan porque no lo necesitan para operar. Además, los costos de la formalidad son muy elevados y existe un beneficio por no pagar impuestos.
La última explicación es la más grave, ya que implica que los políticos capturan a grupos de informales a través de concesiones y favores. Es decir, desde el gobierno se fomenta la informalidad y se vuelven cómplices. Ejemplos en la Ciudad de México existen varios: los ambulantes y los taxistas pirata.
Por otra parte, en otro Estudio del Banco Mundial donde miden el tamaño de la economía informal para 162 países, nos encontramos que México es la nación con más informalidad de toda la OCDE.
En conclusión, los datos muestran que la mala aplicación de la Ley y la informalidad van juntas. Este fenómeno revela malas políticas del Estado al tolerar e incentivar o incapacidad del Estado porque no puede aplicar la Ley.
*Director general del FUNDEF y profesor del ITAM guillermo.zamarripa@itam.mx
