El miedo a planear y los negocios familiares (2ª parte)
-Espero que me crean cuando les digo que la experiencia de años me da la justificación para aconsejarles poner en blanco y negro sus deseos.

Salo Grabinsky
Del verbo emprender
Los dueños y fundadores de estos negocios son hombres y mujeres exitosos que, con base en tomar riesgos, con intuición, inteligencia y poca formación, han logrado destacar y hacer crecer negocios, a veces emporios gigantescos. Todos conocemos casos de éxito en nuestro país. Sin embargo el nivel de los negocios y el número de variables que inciden en éste, en su entorno familiar y en general todas las tendencias revolucionarias a que estamos expuestos diariamente hacen que una empresa de cualquier giro, tamaño y en cualquier lugar se tenga que preparar a corto y largo plazo; este proceso es el de planeación. ¿Por qué se le tiene miedo a los ejecutivos y asesores que le indican al dueño (a) que debe
hacer una planeación efectiva?
Continuamos:
4) “Hay demasiadas incógnitas y posiblemente exponga abiertamente una serie de conflictos al hablar de temas sensibles y semisecretos.”
Cualquier familia tiene ciertos rasgos conflictivos. Aquella que me informa que siempre ha estado bien con comunicación, amor y ninguna duda o conflicto por más leve que éste fuese, o sea al estilo Walt Disney, simplemente me pone doblemente preocupado, porque esto es utópico. Es mejor que en un ambiente de cariño, comunicación abierta y, si es necesario, con el apoyo de un facilitador imparcial, se aireen estos conflictos potenciales. Además, en casos más complicados es mucho más sano detectarlos con tiempo y mandar a terapia profesional a aquellos (as) miembros que lo requieran. Lo que yo llamo “familias adoloridas” son situaciones que, si no se toman medidas tarde o temprano, explotarán lastimando a muchos inocentes y arruinando empresas y patrimonio. Es muy conveniente empezar este proceso en un ambiente controlado, previniendo las posibles confrontaciones futuras y, sobre todo, preparándose con esquemas lógicos. No planear por no abrir la caja de Pandora es una actitud egoísta y por fuerza explosiva. Mejor quítenle la mecha a la pólvora.
5) “Para otros dueños el planear significa perder su independencia para tomar (como siempre lo han hecho) decisiones y les coarta su poder y control sobre la empresa y su familia. Esto también implica tener que dar información financiera y patrimonial que guardaban celosamente porque representaba su poder.” Éste es por mucho el principal obstáculo que ponen los dueños a la planeación.
El miedo de un fundador patriarca a soltar información que significa poder y el control absoluto de la operación a sus sucesores estaría justificado en casos de que estos últimos fueran unos irresponsables o poco capacitados, pero aún así, la pregunta que hago es ¿Cuándo se debe dar este paso? ¿A quién hay que habilitar para tomar decisiones cuando éste no pueda física o mentalmente darlas? Desgraciadamente, la contestación es clara: Con años de anticipación al retiro o salida final del dueño de su empresa y a los sucesores que éste haya capacitado con el apoyo de un Consejo de Administración, asesores y con reglas claras. Si éstos no existiesen, también hay que planear otras medidas (venta o cierre programado del negocio).
Espero que me crean cuando les digo que la experiencia de años como asesor y amigo de cientos de empresas me da la justificación para aconsejarles la necesidad de poner en blanco y negro sus deseos, la visión que ustedes tienen de la empresa, así como la unidad familiar y preservación del patrimonio. No tenga miedo a planear con su familia, amigo emprendedor.
Daremos el Seminario de Empresas entre Hermanos en diciembre en el D.F. Informes: