Cancún y Riviera Maya, buenas y malas historias
Se consolida la idea de que el primero de estos destinos busca la masividad, mientras el segundo opta por la calidad y el cuidado del medio ambiente.
Si hace algunos días Alejandro Zozaya, después de que le puso su logo de Secrets a un nuevo hotel en construcción en Cancún, comentaba que éste es un destino en el que se debe invertir, sin duda deberá enfrentar una fuerte competencia en la Riviera Maya.
El presidente de AM Resorts firmó hace unas semanas un acuerdo con la familia Marcos, para operar un hotel que estará en la zona hotelera y que se llamará Secrets Wine, con un énfasis en el disfrute del vino.
Comenzando por el hecho de que el lobby parecerá una cava y, a partir de allí, todas las ideas posibles.
Pero así como está ese proyecto, que tendrá una inversión por llave de 500 mil dólares, hay otros de menor categoría que pueden seguir bajando el perfil de viajeros, para hacer énfasis en el turismo masivo.
Allí está el caso, por ejemplo, de la megatorre que está construyendo Riu, en la propiedad que anteriormente era conocida como el hotel Villa Estacul.
De hecho, luego de que precisamente Riu cambió los permisos de altura para construir y no le pasó nada; otros establecimientos también construyeron hacia arriba, alterando los permisos originales de densidades que diseñó Fonatur.
Una historia que tiene como colofón del grupo B&D, que con un permiso del propio fondo para desarrollar un nuevo hotel en la isla, se encontró con que el actual presidente municipal no quiso aceptar un cambio precisamente en el número de habitaciones que podrá albergar.
Al final no hubo un arreglo posible y B&D ya tuvo que recurrir a los tribunales, en lo que se perfila como un problema largo y costoso precisamente para Fonatur.
Con todas estas historias, en la Riviera Maya se observan grandes proyectos en marcha y de una enorme calidad, lo que podría marcar una competencia peculiar a Cancún, hasta el punto de que se consolide la idea de que este último tiende ya a la masividad, mientras el primero ha optado por la calidad y el cuidado al ambiente.
Y es que además del proceso en marcha para la construcción de Kanai, que albergará al Park Hyatt, Auberge, St. Regis y el W Retreat, vienen otras dos marcas de lujo en puerta.
Se trata de los acuerdos que ya firmó el grupo OHL, de Juan Miguel Villar Mir, para que ahora se desarrollen en Mayakoba un Four Seasons y un Andaz, la marca de hoteles boutique de Hyatt.
En realidad todavía deberían existir posibilidades para que toda la región se siga consolidando como uno de los mejores destinos turísticos del mundo, pero haría falta que se aclararan, y respetaran, las reglas de inversión en Cancún.
