El Instituto de Empresas Familiares

- En 1986, un grupo de profesores norteamericanos, liderados por Barbara Hollander, decidió formalizarlo y darle estructura y objetivos.

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

Este mes de octubre de 2011 es muy significativo para mí. Es el XXV aniversario de la institución que incorpora a cientos de profesionales de varias disciplinas interesados en apoyar un campo a la vez antiguo como la humanidad y moderno que es el de la empresa familiar. Me refiero al Instituto de Empresa Familiar o “ FFI”.

En 1986, un grupo de profesores norteamericanos, liderados por Barbara Hollander, decidió formalizarlo y darle estructura y objetivos. La idea es que un grupo multidisciplinario de sicólogos, académicos, consultores, etc., dieran servicios coordinados a miles de negocios familiares y crear una base teórica y de investigación que permitiera entender este campo muy olvidado por las escuelas de negocios, ya que pensaban equivocadamente que una empresa familiar consistía en pequeñísimas compañías que, por su tamaño, desaparecerían rápidamente.

No fue hasta años después que algunas universidades entendieron que muchos grandes consorcios   eran propiedad o estaban controlados por familias y eso le daba una enorme dimensión y complejidad a su  estudio.

Al principio el FFI tuvo problemas económicos, de entendimiento por parte de compañías consultoras y escuelas, ya que le auguraban una corta vida o no pensaban que fuera un campo nuevo, sino parte de terapia familiar para los sicólogos, pequeñas empresas para consultores interesados en multinacionales, o para bancos e instituciones financieras que atendían a clientes millonarios.

A raíz del crecimiento del campo y, sobre todo, del manejo sistémico de la empresa —familia— patrimonio estudiado por los fundadores del FFI (Beckhardt, Danco, Salganicoff, etc. ) se fueron adaptando la teoría a usos prácticos por profesionistas. Una publicación del FFI, el Family Business Review fundada por Lansberg ha dado seriedad a múltiples estudios e investigaciones y goza de reputación .

Su servidor forma parte del FFI desde 1990 y orgullosamente fue el primero en el país y en muchas partes de Latinoamérica en afiliarse. Éramos unos cuantos  profesionistas y académicos, sobre todo de Norteamérica. Ahora ya hay un par de miles de personas de decenas de países que forman parte del FFI.

Anualmente hay una conferencia donde se imparten cursos, dan ponencias y se ofrecen certificados para aquellos profesionistas que quieran aprender a apoyar a negocios familiares como asesores y administradores patrimoniales.

El apoyo a este segmento básico de cualquier economía es estratégicamente indispensable para su desarrollo sano. Sin las bases teóricas y los consejos de grandes profesionistas en el campo que ha desarrollado y promovido el FFI no se concibe la labor de muchos de nosotros. Claro está que no hay un solo método o camino a seguir para asesorar a las empresas familiares. Hay que adaptarse y ser flexible viendo en cada caso las características particulares que las definen, e incluso la cultura familiar y de liderazgo que se presentan, lo cual es fascinante... y bastante riesgoso si una persona sin conocimientos o simplemente oportunista entra a este sistema delicado y causa mucho daño. La diversidad de situaciones a las que nos enfrentamos con cada asesorado y su familia hace muy complejo el tratar de crear un proceso de cambio, continuidad y armonía en el sistema.

El FFI es esa institución aglutinadora de diversas especialidades que se complementan entre sí, se apoyan ante casos difíciles. Felicidades al FFI ,institución pionera y global para el apoyo y estudio de los negocios familiares.

gzsalo@gmail.com

www.delverboemprender.com.mx

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