La edad avanzada en las empresas familiares

- Nuestro país está envejeciendo rápidamente y es un gran reto poder lograr un equilibrio demográfico, así como ser una sociedad humana, justa y próspera

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

El tema de la edad  y la longevidad en el siglo XXI ya se volvió prioritario. Desde el manejo de la salud y el bienestar de millones de adultos mayores con su consiguiente complejidad y costo, es algo que le da insomnio a muchas autoridades y administradores de fondos de pensión. Nuestro país está envejeciendo rápidamente y es un gran reto poder lograr un equilibrio demográfico, así como ser una sociedad humana, justa y próspera, donde convivan los jóvenes y adultos en edad productiva con los mayores ya retirados y jubilados. El escenario es único y sin precedente, por lo tanto hay que buscar adaptarse  a él y eso aplica a las millones de empresas de estructura familiar que están en plena transición generacional. Muchas de ellas tienen al fundador(a) actuando, a pesar de estar en una etapa avanzada de su vida, gracias a la ciencia y sistemas de salud actuales.

Los invito a que busquen en YouTube una entrevista reciente que me hicieron en EU, dentro del marco del Family Firm Institute (hay versiones en español e inglés, búsquenlo como “ Salo Grabinsky”) donde analizo el tema de la incapacidad física y mental que se presenta en el fundador o socio o su cónyuge , debido a la edad y el efecto que puede tener en el delicado sistema Familia-Empresa-Patrimonio.

Muchas familias a las que les toca este terrible mal, como lo es el Alzheimer, o la demencia senil en un padre, madre o cónyuge se sienten impotentes y asumen en diferentes grados cargas emocionales, de trabajo ante el enfermo y económicas, lo cual es muy desgastante.

Sin embargo, en el caso de negocios familiares, la situación se complica exponencialmente, porque entran a relucir asuntos operativos y de dirección del negocio, sobre todo si el “patriarca” o matriarca ejercen todo el control y poder dejando un vacío entre los demás familiares o ejecutivos que dependen totalmente de sus decisiones. Por otro lado, hay una serie de factores legales, de poderes y firmas ante instituciones financieras (sin contar avales o garantías) que el dueño ejercía cuando estaba lúcido y que, desgraciadamente son muy  graves y pueden causar una parálisis en el negocio si no se aclaran y canalizan correctamente.

 El siguiente elemento que causa conflictos es el patrimonial ya que las inversiones, posición accionaria y bienes inmuebles o de todo tipo que posee el adulto mayor, tanto de su negocio como en su patrimonio personal están en juego, y muchas instituciones financieras se protegen de futuros problemas entre los familiares del enfermo congelando fondos y actuando sólo ante un documento judicial.  Esta enfermedad empantana  aún más una situación ya de por sí muy delicada, porque al conjuntarse los trágicos asuntos puramente familiares por el adulto enfermo, hay problemas en la empresa familiar y pugnas entre socios-familiares y ejecutivos  y a eso hay que aunarle un problema de liquidez y falta de fondos para solventar tanto la enfermedad como los gastos  de la familia y las necesidades financieras del negocio. A aquellos lectores que les ha tocado vivir este terrible escenario que además es degenerativo e incurable los invito a que me den sus comentarios y sugerencias así como nos digan si estoy errado en lo que describo en este artículo.

A reserva de continuar con el tema, la sugerencia que les hago es que mantengan un ORDEN y control sobre los tres sistemas descritos , con documentación, poderes, estructuras de gobierno y personas capacitadas para apoyarlos. Vean el video, por favor

gzsalo@gmail.com

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