¿Que haría usted ?
- A nivel familiar buscaría con mis seres queridos un consenso en cuanto a un proyecto integral con acuerdo sobre recuperación del patrimonio.

Salo Grabinsky
Del verbo emprender
Vamos a irnos a un terreno importante, pero muy subjetivo. Estas épocas inestables nos traen locos a todos, no contando las marchas, contaminación y otras lindezas de nuestras ciudades mexicanas. Vamos a dejar volar la imaginación y plantearnos varios escenarios tanto económicos como patrimoniales para los próximos años y a sugerir ideas generales , adecuadas para una mayoría de ustedes amigos lectores. Para este ejercicio, vamos a poner dos hipótesis generales y bordar sobre éstas.
Escenario 1: Se cumple lo planeado por el gobierno y la economía crece 4%, hay inflación de 4% y no hay mayores problemas ni políticos (elecciones limpias y paz social), ni económicos. En resumen, hay una recuperación razonable.
Escenario 2: Sigue habiendo vaivenes de todo tipo, la economía no repunta y hay presiones de violencia y descontento por la falta de claridad en este año preelectoral, y la turbulencia mundial existente. Está todo relativamente bajo control, pero sigue inestable el panorama
No quiero pensar en un tercer o cuarto escenarios que podrían ser o irrealmente optimistas o catastróficos, por lo que analizaremos cada uno con respecto a la empresa y a un plan familiar.
¿Qué haría en mi empresa y en mi familia en ambos casos ?:
Escenario 1.- Si detecto una mejoría apreciable buscaría a como diese lugar el recuperar mercado, promoverlo sin perder los márgenes de utilidad necesarios para estar sano. Tal vez aumentaría mi capacidad productiva sin grandes inversiones y endeudamientos, pero sí con adecuaciones en turnos, más personal productivo y algún equipo complementario. Buscaría redondear la estructura de ventas con planes de comisiones e incentivos atractivos y sujetos a cumplir cuotas de venta y cobranza. Finalmente, haría lo posible para que, en forma concertada y sin sangrar al negocio, recupere lo que le metí recursos por la crisis o, si no fue ese el caso, instruir al contador a un plan de dividendos aprobado. Me metería a un Fondo de retiro personal (además de Afore) para aprovechar la ventaja fiscal y forzar mi ahorro personal. En fin, sería cautelosamente optimista, buscando recibir ya ciertas utilidades del negocio, o por lo menos reducir a niveles sostenibles (y decentes) mis adeudos.
A nivel familiar buscaría con mis seres queridos un consenso en cuanto a un Proyecto Familiar integral, con acuerdo sobre recuperación del patrimonio perdido o reducido por la crisis, a nuevas formas de inversión líquidas y seguras, aunque pudiese haber de acuerdo a cada caso un coeficiente de riesgo calculado.
También debe haber un plan para reducir en lo posible las tensiones y conflictos que esta crisis les ha causado a muchas familias.
No tiene caso empeorar la situación con rencillas y siempre hay tiempo de retomar la unidad y cariño familiares.
Como siempre, el poner reglas claras y estructuras de gobierno ayuda enormemente a la plación y armonía del negocio familiar.
Continuará...