Situación para tomar decisiones

He compartido con usted lo que pienso sobre la condición de la deuda estadunidense y la contienda política. Los indicadores técnicos

Tic, tac, tic, tac… el reloj del plazo fijado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para aumentar el tamaño de su deuda, al menos hasta este momento, jueves 28 de julio por la tarde, sigue corriendo y los políticos de aquel país aún no llegan a un acuerdo respecto de ese tema. Como esta Consejería es la que usted leerá el viernes, pues la siguiente será la del lunes primero de agosto y si no se ha resuelto nada, pues entonces todo mundo estará preocupado, muy nervioso y esperando que un grupo de “cowboys”, de “marines” o de las llamadas “fuerzas especiales” salve al mundo de un supuesto desastre financiero. ¿Será? ¿Usted qué piensa?

En cualquier caso, aún quedan dos días hábiles (hoy y el lunes) y cuatro días en total para que se llegue a algo (o a nada), cualquier cosa que esto sea. Pero hay dos días hábiles para que usted, amigo lector, tome algunas decisiones respecto de su inversión financiera; la tenga o no. Si no la tiene, tal vez éste sea un buen momento para empezar. Es un buen momento para tomar riesgo, siempre y cuando usted conozca las reglas del juego, empezando por las suyas.

Si leyó las dos últimas Consejerías, ya sabrá que he incluido en mi mapa de riesgo la posibilidad que llegada la fecha no haya acuerdo o bien se llegue a un arreglo parcial y deficiente, lo que seguramente no complacería a nadie, empezando por los mercados. Lo anterior sin dejar de ser importante me parece que no es catastrófico, aunque tenga matices de ello. Y aun si así fuese, como en toda catástrofe hay cosas rescatables, más allá de lo filosófico y el aprendizaje que siempre son útiles.

Ciertamente el momento es crítico y por tanto interesante. Crisis por definición etimológica (en latín y en griego) supone un cambio dramático y en este caso, no me parece que estemos en ese tenor de cosas, pero sí para que el estatus permita sacar algunas ventajas a partir de que hay muchos que creen que sí es una crisis (en el sentido básico del término).

Y como hoy hay toda suerte de especulaciones al respecto y pocas respuestas sobre lo que puede ocurrir, pues decidí jugarme a mi propia opinión —que se forma leyendo y escuchando a otros, y elaborando a partir de ello y de mis propias ideas— que he compartido desde hace días con usted. Desde luego, me fijo en lo que hacen los mercados y los analizo técnicamente. Así las cosas, usted sabe que pienso que la tendencia del IPC mexicano es bajista y que eso condiciona el accionar general. Y en este momento de decisión, resulta que el S&P 500, el índice quizá más seguido de Estados Unidos, está justo parado sobre la línea de tendencia primaria, que sigue siendo de alza.

Tal tendencia (línea que se traza bajo ciertas reglas estrictas y que se puede observar) ha contenido desde que arrancó en marzo de 2009, en aquel mítico nivel de 666, después de la horrible baja que inició desde principios de octubre de 2007, cuatro intentos de cambio de tendencia. La pregunta es si en esta ocasión lo volverá a hacer. La zona está alrededor de los 1,300 puntos del S&P 500 y técnicamente sí es importante.

Desde luego que hay varios indicadores técnicos que se usan para tomar una decisión y que como suelo decir en nuestros talleres de análisis técnico, son “análisis clínicos”, es decir, recursos que ayudan a diagnosticar mejor una situación, sin que sean por sí mismos definitivos; es la mezcla de todos, la interpretación y la síntesis que se pueda hacer con ello lo que define la decisión. Y hay que tomarla.

Mi impresión es que por ahora la tendencia aguantará el embate del S&P 500 una vez más; le daría un margen hasta el nivel de mil 285, que es más o menos 1% debajo de la línea de tendencia primaria, condición en la que hay que tener la mano firme para no precipitar una decisión errónea (en este caso, vender a la primera provocación; es decir en la penetración de la línea de tendencia; el nivel de los mil 300 puntos). La idea, sería comprar en ese nivel para vender en cortísimo plazo, digamos en los 1,320/1,350 de ese indicador, sabiendo además que es una importante “fuerza guía” para el IPC mexicano. Así que nos vemos el lunes, con o sin decisión de los políticos gringos, pero si así lo decide, con una suya. Suerte.

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