Poder: capacidad para hacer que las cosas sucedan como uno quiere

Qué, ¿a usted no le gustaría que así fuese?A los políticos gringos y de cualquier lado, sí gustan de ello.

Sin cambios aparentes en el frente de la deuda estadunidense. Si hubiese habido alguno, sería para empeorar más que para mejorar, simplemente por el paso del tiempo. Faltan menos días para que se llegue al límite temporal que ellos mismos fijaron: el 2 de agosto. Y permítame compartir algo que ayer respondí cuando alguien me preguntó sobre qué pensaba podía ocurrir; le dije que leyera mi columna de ayer en la que me formulé la pregunta de: ¿Y si no pasa mucho?, respecto al supuesto de llegar a la “fecha fatal” sin un acuerdo entre los políticos estadunidenses sobre si aumentar o no el techo de endeudamiento de su país.

La pregunta formulada —y compartida— es porque la impresión que tengo es que en términos de prioridades, la contienda política va por delante del “desastre” económico que supuestamente se provocaría si Estados Unidos declarara que está en default financiero y en consecuencia las empresas calificadoras le reducen su actual calificación de “AAA”. Es decir, no es que a los protagonistas de la contienda les tenga sin cuidado (“les valga madres”, como decimos por estos rumbos) lo que ocurra con su deuda, sino que sabiendo que el supuesto desastre tiene una condición manejable para todos (acreedor, deudores y otros involucrados) están dispuestos a seguir adelante con sus posturas hasta que encuentren un balance que les permita sentirse satisfechos de cara a sus electores y pensando en la contienda electoral de 2012, más allá del 2 de agosto de 2011.

El problema del endeudamiento de EU es de los acreedores, más que del deudor. Confieso que en algún momento reciente —seguramente lo escribí— pensé que podría presentarse un final de película gringa, al mejor estilo de Hollywood: al final del camino se llega a un final feliz, 15 minutos antes del plazo fijado, con el reloj contando y transmitido en cadena nacional e internacional, como corresponde a la dimensión del drama. Los muchachos buenos, salvan al mundo del desastre. Y puede que ocurra; no lo sé. Pero creo que la contienda no está en la economía, sino en la política.

Tener el poder es el objetivo de los políticos y me parece legítimo. ¿A quién no le gusta tener la capacidad de hacer que las cosas ocurran como a uno le parece que deben ocurrir? Eso, corresponde a mi mejor definición de “poder”. O qué, a usted, amigo lector, no le gustaría que así fuese? ¡Imagínese que las cosas pudieran ser del modo en que usted quiere! Sería sensacional, ¿No? Lo mismo piensan los políticos, aquí, en EU, en su colonia o donde usted me diga. En casa de cada quién, ocurre lo mismo, con cada uno de los habitantes. Pero al final, negociamos, es decir cedemos algo y obtenemos algo. Algunos más y otros menos, en cuestión de satisfacción. Eso es tema de capacidad de negociación, en el más amplio sentido de la palabra.

Por favor piense lo anterior poniéndose en los zapatos de los políticos de EU, el país más poderoso del mundo, pésele a quien le pese (incluido un servidor, por supuesto). No me espantaría demasiado si el próximo martes se convierte en miércoles y no hay acuerdo entre demócratas y republicanos o entre Barack Obama y todos los demás, que es otra forma de plantear la disputa. No quiero decir con esto que me pondría feliz y que “no hay bronca”; pero sí tomo distancia y trato de ver una escena más grande, para poder decidir mejor, riesgo mediante y admitiendo que la deuda estadunidense no es el único asunto que está sobre la mesa de las decisiones.

Para invertir en acciones o en lo que a usted le dé la gana, hay cosas precisas y puntuales, como los temas técnicos (esos de los “soportes”, “las resistencias” y las tendencias” o las condiciones operativas de una empresa y el nivel de valuación de los mercados, tomados de uno en uno y de las acciones en particular, comparadas con sus similares de todo el planeta, más lo que a usted se le ocurra (que si la política local, el terrorismo global o cualquier otro elemento que le parezca importante). Este ambiente no es fácil. Tiene un espacio pequeño para respirar. Requiere condición física y entrenamiento. Le deseo suerte, amigo lector. ¡Ah!, algo importante es que ayer el IPC subió, en tanto que los índices en Estados Unidos, bajaron. Suerte, otra vez.

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