Siguen los retos para Ocean Star
Tramitar la visa detiene la demanda de cruceros, por eso no es extraño que la ruta de Pullmantur en puertos mexicanos tenga una gran demanda.

Carlos Velázquez
Veranda
La penetración de los cruceros como opción para que viajen los turistas mexicanos es muy limitada debido a varias razones, entre ellas que los puertos de salida más cercanos por lo general se encuentran en Estados Unidos.
Así es que la visa es uno de los frenos a la demanda para ésta que es una de las opciones de viaje que reportan una de las tasas más elevadas de crecimiento en el mundo, aunque influyen otras razones, incluyendo el limitado conocimiento del producto.
No es extraño, entonces, que la apuesta de Pullmantur, el primer crucero que en esta etapa ofreció recorridos por puertos mexicanos, esté reportando tasas de ocupación cercanas a 90 por ciento.
Tampoco es raro que haya surgido la competencia, con el barco Ocean Star, del empresario Anuar Name; aunque el incendio que sufrió hace meses en su primera travesía sin duda complicó su panorama de negocios.
Sucedió, además, luego de que habían realizado una promoción enorme, pues sólo en el mes de lanzamiento, y según un reporte de Ibope, invirtieron más de 19 millones de pesos en publicidad, una cifra que, para ponerla en perspectiva, fue 15 veces superior a la de Pullmantur.
El incendio en su cuarto de máquinas fue un verdadero problema y en el medio de la publicidad surgió incluso una broma producto del humor negro mexicano.
En efecto, en aquel tiempo se contaba que mientras la publicidad de Pullmantur decía “¡reserva ya!”, el call to action de Ocean Star era
“¡llamas ya!”
Lo que pocos saben es que, quienes estuvieron a punto de entrar en ese negocio fueron Pablo y José Carlos Azcárraga, los dos empresarios que junto con su hermano Gastón son los principales accionistas del ahora emproblemado Grupo Posadas.
De hecho, el primero comentó varias veces en distintos círculos de empresarios que había decidido participar en el negocio de los cruceros y José Carlos Azcárraga refirió que estaban dentro de Ocean Star, pero no oficialmente.
Consultados sobre el tema, a través de su oficina, rechazaron estar dentro de la naviera; mientras que Henry Yaniz, director general de la firma, confirmó que los Azcárraga revisaron e iban a participar en el proyecto, aunque al final no lo hicieron.
También comentó que a esta naviera no le interesa hacer negocios con la familia Azcárraga y que el principal accionista, Anuar Name, cuenta con los recursos necesarios para sacar adelante el proyecto.
Seguramente así será, aunque también es un hecho que en su primera travesía de esta temporada, que inició hace unos días, el barco zarpó con unos 200 pasajeros, una ocupación muy baja, pues necesita tener más de 800 para obtener ganancias.
El reto para sacar a Ocean Star adelante sigue siendo muy importante.