Entrada y salida de familiares en los negocios (Segunda parte)
- No es extraño que en cada familia se den casos de problemas tanto de desempleo, quiebra o enfermedad catastrófica.

Salo Grabinsky
Del verbo emprender
Como este tema de la entrada y salida de familiares y allegados a trabajar dentro de un grupo familiar es muy sensible y frecuentemente me encuentro como asesor ante la disyuntiva clásica de qué es primero, la familia dueña o un negocio sano, revisé varios casos de asesorados y, a riesgo de ser simplista, traté de sacar algunas conclusiones válidas, así como consejos que, espero, les ayuden a resolver su problemática particular.
1.- Hay que separar los asuntos internos de la familia dueña, e incluso extendida, de la operación eficiente de un negocio. Si se mezclan, habrá conflictos.
2.- La caridad empieza en casa… pero no a costa de complicar la dinámica de un negocio forzando a que éste reciba, sin restricciones, a personas damnificadas por la crisis y otros problemas personales o sea obligada a sostener una fuerte carga de sueldos y prestaciones por meter a la familia en el negocio.
3.- Todos debemos ser solidarios con los parientes en desgracia, pero debe manejarse de manera independiente al negocio… aunque ciertos fondos puedan salir de ahí. Por ejemplo, el Consejo de Administración puede crear un fondo independiente para contingencias y poder ayudar a un familiar en problemas con una cantidad hasta que se estabilice su situación.
4.- Asimismo, los actuarios y fiscalistas recomiendan crear una reserva para antigüedad laboral y así sufragar los gastos de jubilación e indemnizaciones en caso de retiro.
5.- Los protocolos familiares de los que tanto hemos hablado y recomendado, toman en cuenta estas circunstancias y ofrecen reglas claras, aprobadas por toda la familia dueña en cuanto a quiénes pueden y quiénes no ( a menos que haya unanimidad) trabajar en el negocio familiar.
6.- Los requisitos de entrada de descendientes directos son muy importantes y en el protocolo se pueden fijar reglas en cuanto a su educación, experiencia, edad máxima y otros a cumplirse y así asegurar la capacidad y lealtad de éstos a la empresa.
7.- También, viendo el contenido de un protocolo se debe fijar una fecha y edad máxima de retiro de la empresa y que ésta sea válida tanto para el dueño y sus socios, como a ejecutivos clave, parientes, compadres, etc. Si se planea con tiempo, se crean reservas y una organización flexible.
8.- Además del protocolo familiar, un consejo de administración eficiente y la ayuda de asesores especializados es muy conveniente que se mantenga la unidad y armonía familiares por medio de reuniones constantes, un consejo de familia que toque los temas delicados de sus miembros y que apoye a parientes en desgracia, además de actividades comunitarias.
No es extraño que en cada familia se den casos de problemas tanto de desempleo, quiebra o enfermedad catastrófica, lo cual pone en juego la capacidad del grupo en su conjunto para actuar y ayudar a aminorar el problema e incluso resolverlo. Lo que no es deseable es involucrar a los negocios creyendo que dar trabajo es lo mismo que ser caritativo. Cada asunto es diferente, aunque los recursos de la empresa , entregados vía sueldo o dividendos a los socios o ejecutivos familiares pueden, ya habiendo sido distribuidos, servir para crear fondos, fideicomisos y otras ayudas, pero provenientes directamente de la familia.
Seguiremos hablando en un futuro sobre éste y otros asuntos de los familiares dentro de la empresa. Les recomiendo lean al respecto y acudan a capacitarse. Les aseguro que, al crecer, las empresas se vuelven mucho más complejas.