Comentarios sobre Europa III: Portugal
- La percepción interna es mala respecto del gobierno actual, y reconocenque están pasando por una crisis económica profunda.
El 16 de abril publiqué en este espacio “Comentarios sobre Europa I: Irlanda” y el 14 de mayo “Comentarios sobre Europa II: Grecia”. El día de hoy continúo con mi gira por Europa, manteniendo mis conclusiones de que en las tres economías analizadas hay problemas estructurales.
Hoy presento un breve análisis sobre el caso de Portugal. El pasado 6 de abril el gobierno de ese país solicitó a la Comunidad Económica Europea un apoyo financiero. El paquete total que se acordó fue de 78 mil millones de euros a otorgarse en varias etapas. Para dimensionar este monto con respecto a su economía, representa más de 33% del PIB de Portugal.
Esta semana Portugal vuelve a ser noticia porque regresaron los socialdemócratas al poder después de varios años de gobierno socialista. El margen en las elecciones fue importante de 39 contra 28% de los votos.
La percepción interna es mala respecto del gobierno actual y reconocen que están pasando por una crisis económica profunda. Dos datos reflejan esta situación, el primero una tasa de desempleo de 12.6% y el segundo una expectativa de contracción de la economía durante los próximos dos años de cuatro por ciento.
A continuación describo algunas de las debilidades estructurales de la economía portuguesa que explican por qué el monto del apoyo fue tan importante.
Primera: al igual que Grecia, en Portugal el sector público en su economía es muy importante, representando el gasto de gobierno 44% del PIB. Un gobierno tan grande no es bueno.
Segunda: un sector público en déficit permanente y con niveles mayores a los establecidos por la Comunidad Europea. En 2010 el déficit fue de 8.6% del PIB, 1.7% mayor al esperado. Esto refleja que las medidas de austeridad no se están cumpliendo y que se deberá reducir el tamaño del gobierno.
Tercera: el sector más grande de la economía es el de servicios con 75% de participación en el PIB. Es decir, es una economía muy sesgada al sector de servicios tradicionales como turismo y comercio.
Cuarta: un déficit comercial muy elevado que refleja un desequilibrio, es decir la economía portuguesa importa mucho más productos de los que exporta. En 2009 el déficit fue de casi 24 mil millones y para 2010 de 19 mil millones, que es ligeramente superior a 8% del PIB.
Quinta: resultado de sus déficit comercial y público se tiene entre sector público y privado un alto endeudamiento externo, que a junio de 2010 era de 498 billones (217% del PIB) y una deuda total del gobierno en 2010 de 83% del PIB.
En el programa de apoyo financiero se pone énfasis en corregir uno de los desbalances de la economía que es el del gobierno. El programa busca bajar el gasto, subir los impuestos y un plan de privatizaciones.
También se habla de reformas estructurales como al sistema laboral y al de justicia, así como mejorar la competitividad. Sin embargo me queda la duda de qué se va a hacer con el desequilibrio externo.
Lo anterior evidencia que Portugal vivió varios años en desequilibrio, apoyada por el resto de Europa. Sí hay un problema real en la economía portuguesa, y la percepción del mercado y de los votantes es justificada.
Llevamos de tres casos tres países con problemas estructurales. Es decir, va quedando más claro el hecho de que sí hay un problema en varios países de Europa.
*Director general del FUNDEF y profesor del ITAM
