Sistemas operativos morales

La red y las tecnologías de punta actuales están en un proceso revolucionario de creación de sistemas operativos.

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

Por cortesía de mi hijo filósofo y que se especializa en redes sociales e internet, leí un artículo que juzgo muy interesante y vigente a la fecha.

Un ejecutivo de la empresa Google en Estados Unidos, de nombre Damon Horowitz, es a su vez emprendedor y tiene un doctorado en filosofía. Con estas bases él combina su pragmatismo de hombre de negocios con la lógica y ética necesarias para hacer lo correcto en cuanto a asuntos empresariales, de apoyos sociales y comunitarios.

Planteó un posible conflicto de interés entre los tecnólogos, enfocados en crear nuevos programas para la red, dar servicios cada vez más profundos y sofisticados a los consumidores tanto intermedios como finales y consiste en poner en menor jerarquía la ética del uso de sus productos y servicios.

Dio ejemplos relevantes: En un caso, los científicos norteamericanos que formaron parte del proyecto Manhattan y diseñaron los programas para manejar la energía nuclear, pregunta Horowitz. ¿Hubieran estado dispuestos a dar a conocer sus experimentos si hubieran sabido que el resultado serían las bombas atómicas que se lanzaron en Japón que terminaron en una matanza y efectivamente aceleraron el fin de la Segunda Guerra Mundial? Qué decir de los científicos alemanes que en la misma época estaban cercanos al diseño de bombas nucleares con su pleno conocimiento del uso por parte de los nazis para su locura de lograr el dominio mundial. ¿Se hubieran negado a proseguir con la investigación? En el segundo caso quizás serían torturados o asesinados junto con su familia por negarse.

En la actualidad se desarrollan febrilmente múltiples programas para su utilización en la red y en telecomunicaciones. Jóvenes e incluso adolescentes presentan maravillosos y creativos métodos diariamente y entre miles, algunos llegan a ser exitosos a niveles nunca antes pensados (por ejemplo YouTube, Facebook, Twitter). Sin embargo, en su frenesí por crear estas maravillas es posible que no valoren a cabalidad su impacto social y si lo que presentan es moralmente aceptable.

Entiendo que la moral es un termino relativo y sujeto a interpretaciones en diferentes culturas, religiones y grados de educación de los pueblos, pero alguien condonaría un servicio de pornografía infantil en la red o el fomentar el uso de drogas y medicinas sin control. ¿A quién no le han llegado multitud de correos ofreciéndole dinero o servicios gratuitos y que son un verdadero fraude? ¿Y los odiosos spams?

Si se dan cuenta, la red y las tecnologías de punta están en un proceso revolucionario de creación de sistemas operativos, software y mil maravillas más, pero de acuerdo a Horowitz es necesario un sistema operativo moralmente aceptable que no permita la difusión y contaminación virtual o real de virus y enfermedades contra la población, empezando por los niños y personas vulnerables.

Los tecnólogos están conscientes del posible mal uso de sus sistemas y programas, pero se les puede pasar algo y crear monstruos que afecten a la red. No conozco mucho de prevención en el ciberespacio, pero una campaña masiva de concientización, aunada a un código de ética a escala global, podría aminorar los efectos de este problema moral ya que eliminarlo es prácticamente imposible.

Ojalá esta llamada de atención a tiempo sirva para los indicados y  los usuarios de  tecnologías.

*gzsalo@gmail.com

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