Certificados de capital de desarrollo, una alternativa
La dinámica de la economía es un reflejo de la de sus empresas.
La semana pasada escribí sobre dos estudios, uno de la OCDE y el otro del Banco Mundial. El segundo estudio mostraba que las empresas mexicanas no se están financiando como las de otros países. Hoy voy a comentar a profundidad sobre este fenómeno.
La dinámica de la economía es un reflejo de la dinámica de sus empresas. Una economía con empresas viejas y nuevas con alto crecimiento es una economía en expansión. Ahora, la existencia de este tipo de compañías se refleja en el mercado financiero porque necesitan crédito para su crecimiento.
La expansión de una empresa primero es con recursos propios, luego con financiamiento de la banca; en una siguiente etapa con financiamiento en el mercado local (deuda o acciones) y finalmente en los mercados internacionales. Este fenómeno es el que se observa en China, India, Brasil y Corea, pero no en México.
En los últimos años se ha dado un proceso de reducción del número de empresas listadas en la Bolsa al pasar de 151 en 2004 a 128 en 2010. Este movimiento ha estado definido porque la salida de empresas por no cumplir con los requisitos de listado no se ha podido compensar con nuevas.
Nuestro mercado tiene indicadores que muestran un bajo nivel de desarrollo: en términos de valor de capitalización a PIB es el lugar 20 y en términos de rotación del valor de capitalización el lugar 53.
En México, muchas de las empresas grandes se desarrollaron y crecieron con recursos propios. En el momento que tuvieron escala para ir a Bolsa no estaban los incentivos correctos para hacerlo. Esto explica de manera parcial por qué muchas de las empresas grandes de México no colocan sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores.
Para compañías nuevas en otros países, emitir acciones en el mercado de valores es un objetivo. Esto se logra pasando por un proceso en el que se han financiado por distintas vías a las que de forma genérica se les llama capital de riesgo.
Una alternativa para dinamizar nuestro mercado está en empresas nuevas en expansión. El desarrollo de un instrumento que se utilice para financiar a vehículos que a su vez van a financiar a empresas en desarrollo es muy importante.
Los Certificados de Capital de Desarrollo cumplen con esta funcionalidad, es decir están completando el mercado. Del lado de la oferta de financiamiento abren un mercado para proyectos o vehículos que no tenían acceso a este fondeo o si lo tenían era a un mayor costo.
Hay 15 emisiones de CCD’s en la Bolsa que se pueden agrupar en dos categorías: fondos de capital de riesgo y fondos de infraestructura o inmobiliarios.
El desarrollo del mercado para la primera de estas categorías es el que puede contribuir de manera significativa al desarrollo empresarial del país. Invertirán en empresas nuevas, apoyándolas con capital y fomentando disciplina en la gestión.
Ellos serán el apoyo para hacerlas crecer, y finalmente, llevarlas al mercado. Los CCD’s de este tipo ya colocados incluyen a Nexxus y Promecap. Aquí puede estar el origen de nuevas empresas que se coloquen en la BMV en los próximos años.
La historia es atractiva, pero el reto está en no utilizar este instrumento para compañías o proyectos inviables o para aquellas que no les sea adecuado. La autoridad y los participantes deben cuidar los meritos de las emisiones y limitar abusos que se puedan cometer.
*Director general del FUNDEF
y profesor del ITAM
