Metrópolis
El reto es mayúsculo para quienes gobiernan las zonas metropolitanas
Metrópoli proviene del griego antiguo y significa “ciudad principal”. Las metrópolis tenían una influencia política decisiva y eran los centros religiosos, culturales y sociales de la región.
En el siglo XXI se denomina así a las ciudades globales. Se conoce como metropolización a la concentración cada vez mayor de economía, administración y cultura, lo contrario a la periferia.
La población de una metrópoli es de uno a 33 millones de personas, arriba de los 10 se les conoce como “megaciudades” o “megalópolis”. Así, en el mundo existen 50: Tokio–Yokohama y Osaka, Kobe–Kyoto, Nueva York, Sao Paulo, Seúl y la Zona Metropolitana del Valle de México, con poblaciones promedio arriba de 18 a 33 millones de habitantes.
Manila, Bombay, Yakarta, Lagos, Calcuta, Nueva Delhi, El Cairo, Los Ángeles, Buenos Aires, Río de Janeiro, Moscú, con poblaciones de 10 a 15 millones de personas.
Shanghai, Karachi, París, Nagoya, Estambul, Pekín, Chicago y Londres con una media de nueve millones de seres humanos.
En México existen 55 metrópolis. Mencionaré las nueve más importantes, arriba del millón: Valle de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla-Tlaxcala, Toluca, Tijuana, León, Juárez y La Laguna.
El reto es mayúsculo para quienes gobiernan las zonas metropolitanas. Los servicios públicos, como transporte, agua, basura, seguridad, deterioro del ambiente, son enormes para lograr que los habitantes de aquéllas reciban servicios medianamente eficientes.
Eruviel Ávila, candidato mexiquense a gobernador, afirmó que le quitará el agua a los distritofederalenses y privilegiará a sus futuros gobernados. Marcelo Ebrard (no Encinas) advirtió de las “fantasías electoreras que realizan candidatos para jalar votos”, conociendo que son pronunciamientos irresponsables que pueden generar conflictos sociales.
La zona central del DF ha expulsado a miles de personas a zonas periféricas, por el precio de la tierra. Una vivienda de interés social cuesta, en La Alameda, 830 mil pesos, y en Pachuca, Chalco, Tecámac, Zumpango, Huehuetoca o Almoloya de Juárez, de 250 a 280 mil pesos.
El censo poblacional de 2010 registró que, de cada 100 personas que habitan la zona conurbada del Estado de México, 67 son del DF, cinco de Veracruz, cuatro de Puebla, tres de Oaxaca y tres de Hidalgo, creándose nuevas poblaciones.
Alejandra Moreno Toscano, especialista en el tema del fenómeno de dispersión urbana, afirma que comunidades y ciudades sin redes de interconexión fortalecen el aislamiento, consecuencia de una política pública federal como los (DUIS), Desarrollos Urbanos Integrales Sustentables, para impulsar ciudades nuevas, sí, pero lejos de los lugares de trabajo, lo que modifica patrones, al romper lazos y redes familiares. Son ciudades fantasma, sin base económica y con escaso futuro. La meta será construir, para 2012, 24 ciudades de 50 que tienen programadas, a un ritmo de 750 mil casas nuevas por año.
Moreno Toscano dijo que esta aglomeración de multicentros “desarticulados y sin conectividad” son inversiones dispersas, con carreteras de largas distancias, sin conexión entre comunidades y ciudades, alejadas de las zonas de empleo. Empleos que se crean donde no hay población e infraestructura y equipamiento, insuficientes y obsoletos. Desconexión que provoca que personas que trabajan en un lugar duerman en otro; desarraigo, inseguridad, vacíos, desequilibrios sociales y económicos, que complican la gobernabilidad.
La demanda de recursos será infinita. ¡Eruviel Ávila espero que aprenda! ¿O estamos en la etapa de hacer pelear a las comunidades por razones de límites territoriales? ¿El destino ya nos alcanzó?
*Abogado y político
