Países en crisis: Islandia, Grecia e Irlanda (Primera parte)

México es un país viable, con crecimiento estable y finanzas sanas.

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

Un chiste de mal gusto es en el que una amiga le pregunta a otra ¿ Cómo está tu marido?, y la otra contesta ¿comparado con quién? (cambie el género a propósito para no herir susceptibilidades). Lo que es un hecho irrefutable es que nuestro México, golpeado internamente por una ola de violencia y delincuencia innegables, causante de muertes  inocentes y zozobra en muchas regiones es, por otra parte un país viable, con un crecimiento estable aunque menor al deseado y unas finanzas públicas sanas. Hay mucho que arreglar, pero empiezo este artículo con una vista somera a algunos países que andan mal y no hay visos que se corrijan a mediano plazo.

Empezamos por Europa: Hace unos años Islandia, una pequeña isla cercana al Ártico, cuya población se dedicaba a la pesca decidió industrializarse y aprovechar la energía térmica, especialmente el vapor de sus múltiples estanques. Llegaron fábricas de aluminio, los bancos se endeudaron para a su vez prestarle al gobierno y a sus pobladores. Éstos a su vez se dedicaron a estudiar maestrías de negocios en Inglaterra, dispuestos a emprender y crear un importante número de empresas tecnológicas y de todo tipo, olvidándose de su fuente principal de sustento. El resultado fue la primera quiebra de un país, junto con sus bancos y muchos pobladores en lo personal ya que debían hasta la camiseta y se habían comprado, a plazos por supuesto, coches de lujo y casas que no podían pagar. Lentamente se están recuperando y volviendo a sus raíces pesqueras.

Grecia es un ejemplo de un fraude informático a gran escala.

Con un régimen socialista moderado y un aparato burocrático muy pesado, al gobierno griego se le olvidó que para poder crear un estado de bienestar y altas prestaciones a su población, tenía que generar los ingresos de su producción, exportaciones y aumentar el mercado interno.

Además, sujeto a las reglas de la zona del euro, debería reportar bajos déficits e inflación y un desarrollo económico creciente. Lastimosamente , lo que hizo el gobierno es una grandiosa chicanada a sus socios ya que reportó un déficit de 3%, en su balanza de pagos, razonable para todos, cuando en realidad éste era de ¡13 por ciento! Al hacerse público este “error financiero” el país se declaró insolvente y el resultado es que la Comunidad Europea lo salvó, por el momento, pero a costa de medidas muy dolorosas de desempleo, recesión y múltiples manifestaciones violentas de los sindicatos y burócratas a los que les redujeron sueldos , prestaciones y fondos de pensiones.

Irlanda es el caso más reciente. Desde su independencia de Inglaterra en los años 20 del siglo pasado ese país vivió de la agricultura, con un bajo nivel industrial y de vida para su población. Llegó la inclusión a la Comunidad Europea y al sistema del euro y todo cambió. De repente Irlanda se vuelve un polo atractivo para inversionistas con mano de obra semi-calificada, recursos, energía e infraestructura, gracias al apoyo europeo. Lo malo es que  los irlandeses, empezando por su gobierno y con préstamos bancarios casi ilimitados se dedicaron a adquirir casas a precios elevados y a disponer de su “nueva riqueza” gastando lo que no tenían y de paso emulando a sus rivales los ingleses a los que siempre han envidiado por su superioridad, pero sin bases sólidas. En diciembre pasado la bomba explotó y de nuevo la comunidad europea salió a salvarlos. Alemania y Francia no están contentas. Siguen en la mira este año España, Portugal y los países de Europa del Este. México actualmente está sano en este  aspecto.

gzsalo@gmail.com*

www.delverboemprender.com.mx

Temas: