Cuba 2011 (Segunda parte)
- Hay un fuerte contraste de clases sociales con minorías que tienen casi todo y la mayoría con fuertes carencias.

Salo Grabinsky
Del verbo emprender
Entrando en detalle , les voy a plantear mi percepción muy simplista de lo que vi en este viaje:
Lo bueno: El que no haya niños pidiendo limosna en las calles es impactante, así como la seguridad. Te podrán pedir algo afuera de los hoteles o zonas turísticas pero no hay la sensación de que te van a asaltar.
La delicia de no tener problemas de tránsito, ya que hay muy pocos coches.
Una viñeta: En el museo de Bellas Artes vimos a muchas familias, todas cubanas, sentadas esperando un evento, que resultó un ballet de niñas ( y algún varón) de una escuela de danza. Nos quedamos a verlo y fue un bello espectáculo, con mucha gracia, ritmo y de excelente calidad.
En nuestras pláticas oímos fuertes críticas a la situación económica actual y la falta de libertad personal, de manera abierta, y eso contrasta con otras décadas donde era delito y traición criticar al régimen, y cada quien se cuidaba de hablar con extranjeros. Que esto sirva de algo, es cuestionables pero así lo percibimos.
Lo malo:
Problemas críticos en el transporte. Por donde fuimos encontramos una grave carencia de transporte con decenas de cubanos en todas las carreteras y ciudades pequeñas por las que pasamos pidiendo aventón y esperando horas para llegar a sus ocupaciones. En La Habana es menor el problema por unos autobuses chinos nuevos reemplazando a los “camellos” (unos horribles vehículos que transportaban hasta 300 o más personas hacinadas). Los pocos automovilistas privilegiados están muy a gusto sin tránsito, pero con el litro de gasolina de 15 a 20 pesos mexicanos dependiendo de su octanaje y con sueldos mensuales promedio de unos 200 pesos, no sé cómo le hacen.
Falta de libertad de expresión. A pesar de lo antes dicho a nivel personal, los medios impresos, radio y televisión, son monotemáticos, llenos de lemas y loas a los logros de la revolución y hay infinidad de libros sobre el Che Guevara, Fidel y Raúl Castro y otros próceres y nos fue difícil conseguir libros de escritores cubanos. Igual como la propaganda comercial excesiva en México llega a saturarnos, lo mismo pasa con la ideológica y de frases huecas. La internet, está sumamente restringida y es carísima.
El embargo norteamericano es algo utilizado todo el tiempo para justificar las fallas y carencias de la población. Creo firmemente que esta situación ha sido contraproducente para ambas partes, ya que las empresas norteamericanas han perdido una entrada a ese mercado y en cambio tienen un gran negocio con sus enemigos anteriores como Vietnam, China y la Europa del Este. En el caso cubano se ha mantenido una paranoia por décadas de la “inminente” invasión ,aunque hay ejemplos de sabotajes, la verdad es que hay muchos más contactos de lo que se conocen entre ambos gobiernos y sobre todo entre las familias de Miami y Cuba.
La total discrepancia entre los bajos sueldos contra los costos de alimentos, ropa y gasolina presupone un enorme mercado gris o negro. Como dicen los cubanos hay que “resolver”, “inventar” y recurrir al “Socialismo” que en mexicano significan las palancas y el trueque para sobrevivir. Repito que vimos mercados de campesinos razonablemente surtidos, centros comerciales caros y en divisas convertibles y a la gente vestida modestamente y sin mayores problemas de nutrición. Hay un fuerte contraste de clases sociales con minorías que tienen casi todo y la mayoría con fuertes carencias.
Finalmente, la gran dificultad para emigrar o salir del país del cubano de a pie que así lo desea, por razones económicas y políticas.
Continuará.