Cuba 2011 (Inicio de serie)

- Hay que ver la realidad de ese país aunque sea a base deviñetas, muchas pláticas y recorrer un poco la isla para plantearse una opinión.

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

Hace unos meses escribí un artículo sobre los profundos cambios que planteó el gobierno cubano para 2011. Incluyen el despido de un millón 300 mil empleados del estado, fomentar la creación de  pequeños negocios, el auto-empleo bajo un esquema llamado “Socialismo del siglo XXI”. Como es obvio mi curiosidad acerca de este monumental hecho me hizo pasar una semana en la bella isla, junto a sus habitantes cuyo espíritu, música y belleza son proverbiales.

Aclaro que nunca he sido comunista,  socialista bolivariano, o marxista ya que van en contra de mis ideas de libre empresa además que por su rigidez y planes utópicos han resultado en grandes fracasos y genocidios inaceptables.

Sin embargo, hay que ver la realidad cubana aunque sea a base de  viñetas, muchas pláticas y recorrer un poco la isla para plantearse una opinión. Eso pienso hacer en esta serie aceptando de antemano que será algo superficial y subjetivo, pero de buena fe. Empecemos:

Sitios visitados:

Varadero: Un lugar muy bello y la demostración de que el turismo de playa es un camino vital para obtener divisas, por medio de inversiones mixtas con capitalistas españoles, canadienses, etc. Perdón, pero si van a Cancún, la Riviera Maya o cualquier playa mexicana  es suficiente y no se pierden mucho si dejan Varadero para los europeos, canadienses que la visitan (igual como lo hacen ellos con  nosotros en México).

Cienfuegos, Matanzas y Trinidad: Las dos primeras ciudades son limpias, tranquilas  y  bonitas, con poco atractivo al turismo extranjero. Las gentes bien vestidas (muchos con jeans y tenis) y amables. Trinidad es un pueblo colonial que tiene  casas antiguas y una iglesia de esa época, pero fuimos acosados por personas que nos pedían jabones de hotel, plumas y querían llevarnos a restaurantes, igual que en cualquier centro turístico internacional.

No se me hizo bien cuidado el lugar y está un poco sucio.

La Habana.- Aquí hay que hacer una gran distinción entre el Malecón y  Centro Histórico o Habana Vieja, que son joyas de la humanidad y están siendo restaurados con apoyo europeo, español sobre todo, a su esplendor y que vale la pena visitar y por otro lado zonas como el Vedado y otras colonias donde hay casas en total deterioro desde hace décadas. Los hoteles para turistas (o para cubanos con dinero “convertible” llamado CUC)  son de buena calidad y servicios. El Hotel Nacional es una joya de los años 30 con mucha elegancia e historia ya que fue sitio de reunión de artistas, gángsters y ahora diplomáticos extranjeros. Los restaurantes de buen nivel, incluidos los “paladares”, pequeñas empresas familiares privadas, toleradas por el régimen tienen abundante, buena y muy cara, comida. En general todo lo que tenga que ver con el sector turismo, desde la llegada al aeropuerto, transporte, taxis y alojamiento es prioritario y funciona bien. Los empleados del Estado dedicados a los turistas tienen un status privilegiado, por las propinas en moneda convertible  y otras prestaciones que perciben (por ejemplo mucha comida dentro de hoteles y restaurantes), que no están al alcance de la gran mayoría de los cubanos.

La Habana tiene mucho que ofrecer  hay una serie de museos, especialmente el de Bellas Artes con la obra monumental de Wilfredo Lam, Portocarrero, Peláez y jóvenes pintores. También está la música, su ritmo y cadencia desde los danzones, boleros, rumba y el trópico que cada cubana trae por dentro y que es sensacional. Los mexicanos nos sentimos muy bien ahí y los “mojitos”  y  la comida cubana ayudan.

Continuará.

gzsalo@gmail.com

www.delverboemprender.com.mx

Temas: