Fragmento 1: Clumatha
La novela, que trata sobre el tema ambiental, ya se encuentra a la venta en librerías de la ciudad.
Me encantaría comenzar a compartir con mis lectores, cada semana, un fragmento de Clumatha, mi primera novela recién salidita del horno y que ahora está en las librerías más importantes. Me gustaría contarles un poco sobre estos seres: Clumathas, Éfithos, Onythas, Tayros, Katüas... que habitan una dimensión paralela a la nuestra, una en la que el daño humano también hace estragos.
"Algo curioso de la raza Clumatha son los piececillos, que en una graciosa imperfección dejan ver un largo dedo entre los otros que asoma la estrella de su concepción. Aquella estrella que iluminó su nacimiento, alumbraría el camino de su destino y sólo dejaría de brillar cuando la oscuridad le arrancara el alma.
"Glith y Roth fueron, pues, los encargados de concebir la colonia entera. Sin embargo Gahya puso condiciones, pues son tantas las estrellas del firmamento que se podría crear un ejército innecesario de Clumathas frívolas sin deber ni haber. Cada Clumatha tiene una sola oportunidad de concebir, fecundar un limitado número de gotas de gunath con el polvo estelar de sus alas y aceptar las que superen la dura prueba de la supervivencia. Cada Clumatha fecunda gotas independientes, las que serán consideradas parte de su familia, mas no sus hijos. Los hijos son los que se conciben poniendo un polvo de estrella adherido a las alas de la madre y otro del padre, quienes al igual sólo tendrán una oportunidad de concepción.
"Así se creó la colonia Clumatha, Glith y Roth pasaron días enteros supervisando las gotas, pues entre más consiguieran vivir, más rápido sería la reproducción de la raza. Pasaron cientos de años antes de tener una colonia establecida. Cada Clumatha era una perfección en su especie, delicada como un narciso, graciosa como un tulipán y con la sabiduría infinita con la que sólo Gahya las pudo concebir. Sobre ellas cayó el peso de la belleza intimidante, pero su bondadoso temperamento las convirtió en seres respetados entre los elementales. Cada crepúsculo elaboran los bailes más fascinantes, danzan alrededor de las flores como embriagadas por su olor, celebran fragantes banquetes con frutas paradisíacas y abundantes cantidades de miel, que las abejas recogen durante el día, bailan y bailan poseídas por las fuerzas naturales, por la energía del Sol que desde lejos las observa y por la calidez de la Luna que las acompaña. Pareciera que el tiempo se suspendiera, que la tierra dejase de girar, mientras ellas veneran a su gran diosa Gahya.
"El tiempo regresa cuando ellas lo deciden, cuando su tributo es finalizado, entonces es cuando el sol sale de nuevo.
"Mucho cuidado debáis tener, pues vuestro cuerpo sigue asumiendo el tiempo terrenal y si os encontráis envuelto por aquellos rituales, pudierais perder la vida en segundos y regresar a vuestra dimensión con ciento un años pasados y en tan sólo un parpadear convertiríais en polvo con la primera intuición de la realidad.
"Relatos habréis oído acerca de vuestra especie condenada a la jugarreta fantástica del paso del tiempo, pero no creáis que es maldad o satanismo, simplemente cada ser en su dimensión y cada cosa en su lugar, ellas no os espían, vosotros no las acorraléis..."
Alas de Orquídea.
Twitter: AlasDeOrquidea
Face: Anna Bolena Meléndez Tabares
