Sheinbaum fortalece al INEHRM como centro de investigación y formación académica
El nuevo instituto impartirá licenciaturas, maestrías y diplomados además de desarrollar proyectos de investigación y seminarios permanentes

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, firmó un decreto para convertir al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) en una institución de investigación y docencia de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), en la que se impartirán licenciaturas, maestrías, diplomados y seminarios permanentes.
Desde Palacio Nacional, en su conferencia de prensa matutina, la Jefa del Ejecutivo celebró que dicho instituto formará parte de los estudios de las revoluciones del país, en el marco del octavo aniversario del triunfo de la Cuarta Transformación.
Vamos a hacer del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México un instituto de investigación (...) Va a ser un instituto de investigación como parte de los institutos de investigación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (...) Entre otras cosas, decidimos hacerlo el día de hoy porque hace 8 años fue el triunfo de la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México, 1º de julio, y la manera de reconocerlo, el triunfo del pueblo, pues es este Instituto que se dedica a la historia, la investigación de las revoluciones en nuestro país”, puntualizó.
La Mandataria federal celebró que durante su Gobierno se abrieron 200 plazas para los institutos de investigación del país, un hecho que no había ocurrido en más de 15 años.

En su intervención, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, aseguró que en esta nueva etapa el INEHRM formará nuevas generaciones de especialistas comprometidos con el conocimiento riguroso sobre el país y sus procesos de transformación. Ruiz Gutiérrez argumentó que se fortalecerá la memoria histórica como un bien público, la educación superior como un derecho y el conocimiento como una herramienta para un país más democrático.
“Frente a los discursos de odio que buscan exacerbar el clasismo, el racismo y la división social, la historia y la memoria de nuestro pueblo deben ser una barrera moral”, enfatizó.
El director del Instituto, Felipe Ávila, informó que el nuevo organismo convocará a intelectuales del pensamiento crítico latinoamericano para analizar el ascenso de los movimientos de derecha y ultraderecha. Ávila consideró que la ultraderecha representan una amenaza para la civilización en América Latina y el mundo.