Con relación a la nota publicada ayer en el periódico Excélsior titulada “Rezago educativo acecha a diez millones de niños”, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informa lo siguiente:
Desde la Nueva Escuela Mexicana (NEM), el rezago educativo no se entiende únicamente como la falta de aprendizajes esperados o como una responsabilidad individual de las y los estudiantes, sino como consecuencia de desigualdades sociales, económicas, culturales, lingüísticas y territoriales, lo que incide en sus trayectorias educativas. Por lo anterior, el Plan de Estudio 2022 vigente impulsa una transformación curricular sustentada en la inclusión, la equidad, la justicia social y el reconocimiento de la diversidad de contextos.
En México, la cobertura educativa entre primero y tercer grado de primaria alcanza 99.6%, lo que refleja el acceso prácticamente universal de niñas y niños a la educación básica en una etapa clave para la alfabetización inicial. Con base en ello, la prioridad de la SEP es fortalecer la permanencia y los aprendizajes mediante estrategias pedagógicas oportunas y contextualizadas.
Con ese objetivo, los Ejercicios Integradores del Aprendizaje (EIA) 2025-2026, aplicados con un enfoque formativo a más de 7.2 millones de estudiantes, aportan evidencia directa sobre los conocimientos desarrollados al inicio del ciclo escolar y permiten identificar con precisión los contenidos que requieren mayor fortalecimiento. Sus resultados confirman que primero, segundo y tercer grados de primaria constituyen un periodo decisivo para consolidar la lectura y la escritura, por lo que representan un insumo fundamental para orientar el trabajo cotidiano de las maestras y los maestros.
Los resultados de los EIA muestran que los principales desafíos en el campo formativo de Lenguajes se concentran en primero y tercer grados de primaria, lo que permite focalizar las estrategias de acompañamiento docente e intervenir oportunamente para fortalecer la alfabetización inicial. En este sentido, los EIA complementan otros indicadores que identifican factores de riesgo asociados al contexto, ya que ofrecen evidencia específica sobre los conocimientos que requieren fortalecerse, favoreciendo acciones pedagógicas preventivas y contextualizadas.
La NEM cuenta con herramientas concretas para atender estos retos. La organización curricular por Fases de Aprendizaje reconoce los distintos ritmos de desarrollo de las y los estudiantes, y favorece el acompañamiento continuo de sus trayectorias escolares. Asimismo, el Programa Analítico, elaborado por los colectivos docentes a partir de las características de cada comunidad escolar, permite contextualizar la enseñanza y diseñar estrategias pertinentes para consolidar los aprendizajes fundamentales.
