Sergio Alcocer: UNAM debe cabildear por más recursos

El aspirante a rector, que garantiza mayor unidad, afirmó que se debe buscar en la Cámara de Diputados el presupuesto necesario para que la Universidad crezca

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Sergio Alcocer

Sergio Alcocer, aspirante a la Rectoría de la UNAM, tiene claro que la máxima casa de estudios es un ente político, pero no debe ser una organización política con fines académicos, sino una organización académica que debe hacer política para promover que sus fines se logren.

“No somos inocentes. Si esto implica hacer política con el Congreso de la Unión, particularmente con la Cámara de Diputados, para conseguir los presupuestos en cuantías, suficiencias para que la Universidad crezca, pues es lo que hay que hacer, y ése es el papel que le correspondería al rector”, dice.

El universitario, de 60 años de edad, quiere ser rector para poner al día a la Universidad Nacional  y se compromete a articular y trabajar con la comunidad universitaria, entender y practicar la pluralidad y el respeto a las diferencias, así como a convocar su unidad.

Como ingeniero, resalta que está acostumbrado a hacer cosas, utilizar el conocimiento básico y fundamental, así como su juicio profesional para desarrollar soluciones a los problemas.

Sus propósitos fundamentales, de llegar a la Rectoría, serían asegurar la permanente evolución de la Universidad, articular el quehacer de la comunidad universitaria y liderar un desarrollo institucional que contribuya al país y al mundo, así como dialogar y tener presencia continua, además de buscar consensos.

El exsecretario general de la UNAM, durante la primera parte del rectorado de José Narro Robles, es el único de los 17 aspirantes a la Rectoría que no quiso dar entrevistas. Lo hará hasta después del 12 de octubre, si la Junta de Gobierno, lo elige como uno de los universitarios que entrevistará en el marco del proceso de sucesión.

Pero en las últimas semanas, el exsubsecretario para América del Norte de la Cancillería ha visitado diferentes comunidades universitarias para conversar sobre su proyecto de trabajo, cuyo par de ejes transversales tienen que ver con la igualdad de género y el fomento de las ciencias sociales y de las humanidades.

Durante su visita al Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, dijo que su visión de la UNAM del futuro es de una Universidad que goza de plena autonomía, necesaria sí, pero no suficiente.

PAROS AFECTAN REPUTACIÓN

El exdirector del Instituto de Ingeniería advirtió que la UNAM no cuenta con estrategias adecuadas de crisis, en situaciones de tomas de entidades de la máxima casa de estudios, lo que termina afectando la reputación de la institución.

“Es uno de los retos más importantes que tiene la Universidad. En estos últimos años hemos sufrido la toma de diversas preparatorias, de diversos CCH, de diversas Facultades, pero por mucho tiempo (...) y no tuvimos los protocolos suficientes, estas estrategias de manejo de crisis suficientemente desarrolladas para responder rápidamente. Fuimos reactivos como tradicionalmente habíamos sido, y creo que no puede ser ésta la tónica, porque, además, hay un costo reputacional que es muy difícil de reponer”, reconoció.

FOMENTAR AUTOESTIMA

Cuestionado sobre cómo fortalecería la participación de las mujeres en la UNAM, señaló que no cree en facilitar el camino a las mujeres para que logren posiciones por el hecho de ser mujeres, lo que calificó, incluso, como detrimental para su desarrollo.

“Más bien, lo que tenemos que trabajar, sobre todo en el ámbito de nuestras alumnas más jovencitas, tanto en iniciación universitaria, como en prepas y CCH, es en fomentar la autoestima, en parte es la autoestima la que les permite desarrollarse e implantarse más exitosamente en una carrera laboral como puede ser, por ejemplo, ser ingeniera o ser científica, y pueda competir con un hombre sin ningún distingo”, expuso.

Su respuesta, en contra de las acciones afirmativas y el fomento de la autoestima como estrategia para impulsar el desarrollo de las universitarias, generó diversas críticas en redes sociales.

Leticia Bonifaz, integrante del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU, le escribió un mensaje a través de su cuenta X, antes Twitter, en el que manifestó que, si está abierto a las críticas, no deje de revisar por qué está mal planteando en sus respuestas el tema de igualdad entre hombres y mujeres en la formación universitaria.

Alcocer le respondió por el mismo medio: “Claro que sí, es un tema que requiere de una revisión puntual y en el que estoy y seguiré trabajando”.

NO NOS ATREVEMOS A HACER NADA, dice

Como parte de sus propuestas, Alcocer habló de “revivir” el Claustro Académico, conformado por universitarios que comenzaron a trabajar en una propuesta de reforma al Estatuto de Personal Académico durante el rectorado de Juan Ramón de la Fuente.

“Hay acuerdos alcanzados. Si los acuerdos están ahí, mi planteamiento sería por qué no estos acuerdos que adoptamos en su momento y que firmamos formalmente, los echamos a andar. Modificamos el Estatuto de Personal Académico y en los próximos años hacemos los ajustes que sean necesarios, pero tomémoslos y modifiquémoslos, si no seguimos siendo rehenes de nosotros mismos”.

“Creo que uno de los grandes temas que ahogan a la Universidad es que no nos atrevemos a hacer nada porque nosotros mismos nos autolimitamos, si modificamos, si logramos modificar el Estatuto, estaríamos en posibilidades de adecuar los criterios de evaluación, de adecuar los criterios para una docencia más útil, creativa, etcétera, y también de repensar los cuerpos colegiados”, destacó.

URGE DIAGNÓSTICO DE POSCOVID

Al referirse a la pandemia de covid-19, el universitario indicó que algo que le urge hacer a la UNAM es una evaluación de las condiciones poscovid de sus poblaciones.

“Qué nos va arrojar, creo yo, áreas de oportunidad para implantar, en un plan de acción inmediata, intervenciones hacia la comunidad, para resolver la situación en la que se encuentran y algunas veces probablemente sean medidas que queden permanentes”, comentó.

De manera paralela, consideró que se deben contar con protocolos debidamente preparados y con el personal capacitado para atender este tipo de emergencias, pues cuando él fue secretario general de la UNAM no necesitaba de libros que le hablaran sobre la influenza AH1N1, que le tocó enfrentar, sino de pasos que seguir para actuar.