Ante la nueva norma aduanera, la industria mexicana busca en la tecnología una vía para cumplir a tiempo
A partir del 31 de julio será obligatoria la Manifestación de Valor Electrónica. La medida moderniza el comercio exterior mexicano y, al mismo tiempo, plantea a las empresas un reto operativo que la automatización y la inteligencia artificial buscan resolver.

Ciudad de México.— El comercio exterior mexicano avanza hacia una nueva etapa de
digitalización. A partir del 31 de julio, la Manifestación de Valor Electrónica (MVE) será obligatoria para todo importador, una medida que moderniza la forma en que las empresas declaran el valor en aduana de sus mercancías. El cambio eleva el estándar de cumplimiento y, con ello, plantea a las compañías un reto operativo de gran escala para el que muchas todavía se preparan.
La MVE es la declaración mediante la cual el importador informa a la autoridad cómo determinó el valor en aduana de sus mercancías —la base sobre la que se calculan las contribuciones— y con qué documentos lo respalda. Bajo el nuevo esquema, derivado de la Regla 1.5.1 de las Reglas Generales de Comercio Exterior y del artículo 59 de la Ley Aduanera, la declaración se transmite en formato digital a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCEM), con información detallada factura por factura y el soporte de cada gasto asociado a la operación.
Para las áreas de comercio exterior, el reto no está en el envío en sí, sino en integrar y validar la gran cantidad de información que lo sustenta. La declaración exige conciliar facturas, documentos de transporte, certificados de origen y comprobantes de valor, y la nueva normativa establece que la responsabilidad sobre la veracidad de los datos corresponde directamente al importador. Una inconsistencia entre documentos puede derivar en demoras en el despacho o en sanciones, por lo que la precisión se vuelve una prioridad para las empresas.
Es en ese punto donde una nueva generación de empresas de tecnología busca aportar soluciones. Desteia, compañía de tecnología para la cadena de suministro con sede en la Ciudad de México, desarrolló Auto-MVE, una plataforma basada en inteligencia artificial que automatiza la preparación de la declaración: extrae los datos de correos electrónicos y documentos logísticos, los organiza, verifica inconsistencias entre documentos y deja la información lista para su transmisión al portal aduanero. A diferencia de las soluciones genéricas, su tecnología fue construida en su totalidad a partir de las regulaciones, el contexto y las formas de operar de las empresas mexicanas.
“Muchos importadores aún se están preparando para el cambio”, afirmó Françoise Lavertu,
cofundadora y co-CEO de Desteia, en entrevista. De acuerdo con la directiva, varias empresas buscaron primero resolver el tema de manera interna o apoyarse en sus agentes aduanales, “pero la responsabilidad de la declaración recae ahora en el importador, y eso cambia por completo la forma en que deben organizarse”.
Para Diego Solorzano, cofundador y co-CEO de la empresa, el reto técnico está en la integración de información que hoy vive desordenada. “El problema no es la transmisión en sí; es extraer, agrupar y comparar automáticamente todos los documentos antes de que estén listos para enviarse”, explicó. La compañía estima que una proporción relevante de las declaraciones de MVE puede contener errores de captura, y sostiene que su plataforma reduce el tiempo de preparación de cada declaración de más de una hora a menos de cinco minutos. Según la empresa, un cliente con más de 5,000 operaciones de importación al año ahorró más de 50 horas de trabajo manual en su primera semana de uso.
El interés del mercado se ha intensificado conforme se acerca la fecha y las empresas dimensionan la carga operativa. Un webinar de la compañía sobre cumplimiento de la MVE reunió cerca de 960 registros en pocos días. “Las empresas quieren llegar listas, con la tranquilidad de que sus operaciones y sus equipos están preparados”, señaló Lavertu.
Los sectores más expuestos son el automotriz, el comercio minorista, los bienes de consumo y la manufactura, donde se concentra el grueso de las importaciones. El caso automotriz es particularmente sensible: cada autoparte importada requiere su propia declaración, y en cadenas de suministro just-in-time la precisión documental es determinante para mantener el ritmo de producción.
La directiva enmarca el cambio dentro de una tendencia de fondo. “La MVE es parte de un esfuerzo por modernizar y digitalizar el comercio exterior mexicano”, apuntó Lavertu; “las empresas que adopten herramientas para integrar y validar mejor su información estarán mejor posicionadas para operar en este nuevo entorno”. Bajo esa lectura, la automatización deja de ser una mejora opcional para convertirse en una capacidad clave del cumplimiento.
Desteia fue fundada en 2023 por Françoise Lavertu —exejecutiva de Tesla, con paso por Walmart, L’Oréal y LVMH— y Diego Solorzano, ingeniero por Stanford, hoy co-CEOs de la compañía, junto con el cofundador Austin Poore. La empresa ha levantado alrededor de 11.5 millones de dólares en capital semilla y centra su tecnología en el comercio exterior mexicano y en el corredor de intercambio con Estados Unidos, por el que circulan mercancías por más de 850 mil millones de dólares al año.