‘No construyamos enemigos donde no los hay’: Luis Álvarez Icaza
Reducirles el salario a los altos mandos de la UNAM no ayudaría a resolver problemas más urgentes, como el bajo ingreso de otros integrantes de la comunidad universitaria, consideró el secretario administrativo de la institución académica

Se equivocan quienes piensan que los problemas de la UNAM se acabarían eliminando a la llamada “casta dorada”, como se ha denominado al grupo de funcionarios que ganan entre 90 mil y 183 mil pesos al mes, afirmó Luis Álvarez Icaza, secretario administrativo de la Universidad y aspirante a la Rectoría.
Eso es desviar la atención, porque supongamos que desaparecemos a la casta dorada, que toda la casta dorada no cobra un centavo, digamos que yo soy funcionario y vivo de mi sueldo de profesor. Mi pregunta es si eso hace que la Universidad funcione mejor, creo que es más bien un problema de personalizar e intentar construir un enemigo. Crear la noción de casta dorada tiene la intención de construir un adversario que puedes hacer culpable de los males que tiene la Universidad, pero la Universidad es mucho más compleja que las diez personas que estamos a nivel directivo.
Para mí, la solución de los problemas de la Universidad no se da dividiendo a la Universidad, sino uniéndola; me parece que la construcción de una mejor Universidad tiene que ver con la reducción de brechas y no con la ampliación”, planteó.
Comentó que un verdadero problema es cómo se mejora el ingreso de los universitarios que menos ganan.
Sobre lo otro me parece que la remuneración de un funcionario debe ser una remuneración justa, no debe ser escandalosa y no lo es. Yo quisiera mejorar la retribución de los que ganan menos, pero esa no va salir de quitarle el sobresueldo a diez personas.
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Nuestro problema está más en cómo mejoramos el ingreso mínimo que puede tener un universitario. Parte de las campañas, de las cosas de política que yo considero que ha hecho bien este gobierno son los aumentos diferenciales para el sector educativo que sí nos están beneficiando, pero que están produciendo, junto con el aumento de los mínimos, la necesidad de revisar nuestros tabuladores y esa es una tarea conjunta entre los sindicatos y la administración. Tengo platicando con el líder anterior del STUNAM y con el líder actual este problema desde hace más de tres años, diciendo: ‘esto nos está llegando’. Ese sí me parece un problema importante, lo otro es un problema de provocación”, insistió.
Con 66 años y universitario hace más de 50, cuando inició su bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria 6 de la UNAM, Álvarez Icaza considera que, además de paciencia, el nuevo jefe nato de la institución requiere de habilidades de negociación, mediación, conciliación y gestión.
Mi sello personal es que soy un ingeniero, mi formación me da una forma muy pragmática de ver la vida y digamos que intento o soy una persona que, en general, resuelve los problemas con rapidez y que le entra a la solución de los problemas. No soy una persona que rehúye a la solución de problemas complejos. “Para ser rector no tienes que ser ni el más guapo ni la más guapa de la Universidad; tienes que tener, necesariamente, méritos académicos”, acotó.
FILANTROPÍA, UNA VÍA
Como secretario administrativo de la UNAM, encargado de manejo de los recursos, Álvarez Icaza aseguró que es necesario disminuir la fuerte dependencia que la UNAM tiene del presupuesto federal, que en estos momentos representa 93% de sus ingresos.
Además de los ingresos extraordinarios generados por la máxima casa de estudios, que ayudan a corregir los desbalances presupuestales, señala que hay que buscar otras vías para obtener dinero. “Lo hemos hecho tradicionalmente mediante la captación de ingreso extraordinario, estoy proponiendo que exploremos otras formas de captar ingresos extraordinarios. Normalmente las formas que hemos tenido más exitosas han sido a través de la venta de servicios que préstamos, haciendo investigación con algún propósito específico, asesorías, etcétera. En eso hemos sido relativamente exitosos, pero hay muchas otras formas de exploración de contribución que se pueden explorar; por ejemplo la filantropía, que en México está en pañales.
En algunos países desarrollados la filantropía aporta un número importante de recursos a las universidades. Hace poco tuvimos la visita de gente de la Universidad de Texas en Austin y ellos hablaban de cómo a través de campañas de recolección de fondos consiguen el 25% de su presupuesto. Sí creo que uno tendría que ser creativo en cómo buscamos complementar los recursos federales y los recursos del gobierno de los estados; por supuesto son muy bienvenidos, pero necesitamos hacer más”, explicó.
COLUMNA VERTEBRAL
Al referirse al tema de los 28 mil profesores de asignatura o ayudantes de profesor de asignatura, a los que concibe como la columna vertebral de la impartición docente en la Universidad, expuso que, de manera gradual, este personal tendría que regresar al lugar para el que fue pensando inicialmente: un profesionista que vuelve a la Universidad para compartir su experiencia con los universitarios, pero no para tener un empleo de tiempo completo.
Deberíamos establecer, como lo han hecho ya facultades y escuelas, políticas claras de los límites de horas razonables que debe tener un profesor de asignatura, porque si empezamos a tener profesores de asignatura que tienen muchas horas, el trabajo se empieza a parecer a un trabajo de tiempo completo y la figura no está diseñada para eso.
Si nosotros tomamos acciones dirigidas a intentar recuperar la función primordial del profesor de asignatura, vamos a disminuir esta tensión. No creo que podamos hacerlo de la noche a la mañana, estos procesos tienen que ser graduales; entonces, hacer políticas draconianas no sirve ni en la Universidad, ni en ninguna organización”, sostuvo.
CAMISA DE FUERZA
Con ocho hermanas, Álvarez Icaza, quien se asume como feminista, reconoce que en el tema de violencia de género en la UNAM, aún falta mucho trabajo para resolver la problemática que ha trastocado la vida interna de la institución.
Por ejemplo, en la parte de trabajadores, sean administrativos o académicos, el marco contractual nos establece una cierta camisa de fuerza que todavía no logramos romper. En el marco estudiantil todavía no somos suficientemente rápidos en la respuesta y lo que más me gustaría atender a mí sería cómo generamos una cultura de no violencia al interior de la UNAM”, indicó.
RELACIÓN ÚTIL
Álvarez Icaza tiene claro que la relación con el gobierno debe ser siempre de respeto y útil, sobre todo.
Lo que más importa es que la Universidad pueda serle útil a la nación, y eso tiene que partir de un convencimiento bilateral. Se necesita que los diferentes órganos del Estado, sean federales, estatales o locales, perciban a la Universidad como una corporación pública que les puede ser útil. Yo creo que tenemos ese potencial, un enorme potencial y me parece que parte del asunto de despolitizar a la UNAM es la posibilidad de participar con quien esté a cargo del gobierno que sea, sin importar, qué tipo de gobierno es”, concluyó.
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