Juez de Tlaxcala ordena regresar a Chile a menor y a su madre, víctima de violencia
Yazmín Ramos, originaria de Tlaxcala, huyó de Chile tras sufrir 10 años de violencia física y económica.

Lo que comenzó como la búsqueda de un refugio seguro en su tierra natal se ha convertido en una pesadilla legal para Yazmín Ramos. Tras haber vivido una década en Chile, donde fue víctima de violencia intrafamiliar, la mujer originaria de Tlaxcala logró escapar junto a su hija y regresar a México. Sin embargo, el Poder Judicial del Estado pretende obligarla a retornar al país donde su vida y la de la menor corren peligro.
Yazmín narró con impotencia cómo el círculo de abusos físicos, emocionales, económicos y vicarios la obligaron a tomar la decisión de dejar Chile, un país al que había emigrado persiguiendo un proyecto de vida que terminó en terror.
"Yo hace 10 años dejé mis orígenes, dejé mi país y viajé a Chile. Allá me casé, tuve una hija; posteriormente, en Chile, fui víctima de violencia física y emocional, violencia vicaria y económica", denunció la afectada.
Con los permisos legales correspondientes, Yazmín logró sacar a la menor de territorio chileno. Una vez establecida en Tlaxcala, promovió un juicio de Guarda y Custodia, confiando en que la nacionalidad mexicana de su hija —quien posee doble patria— le otorgaría una red de protección institucional. La respuesta de las autoridades locales la dejó en el desamparo.
"Vengo a mi país pensando en que iba a tener una red de apoyo, que el gobierno y las autoridades me iban a proteger, y simplemente me dicen: 'tienes que hacer la restitución de tu hija, ve y resuelve en Chile', cuando mi vida y la de mi hija corren peligro si volvemos", lamentó Ramos.
Acoso con tecnología y omisión judicial
El calvario escaló cuando el padre de la menor viajó a Tlaxcala para presionar en el proceso de restitución internacional. Durante un encuentro, el sujeto le regaló a la niña un oso de peluche que en su interior ocultaba un dispositivo de geolocalización (GPS) para mantenerlas bajo constante acoso y vigilancia.

A pesar de estas alertas de seguridad, Yazmín reveló que el titular del Juzgado Segundo de lo Civil y Familiar de Tlaxcala, Diego Rojas Mena, le sugirió abiertamente que regresara a Chile a arreglar su situación jurídica bajo el argumento de que "las leyes de ese país son mejores".
"Solicito el apoyo porque realmente estos días han sido de impotencia, me dicen que no hay otra cosa que hacer. Son los peores días de mi vida porque me quieren quitar a mi hija y creo que es algo que no se vale; yo tengo que protegerla física y emocionalmente", expresó entre lágrimas.
Exigen respetar soberanía y derechos de la infancia
La abogada y activista Yeny Charrez, quien asumió la defensa legal del caso, evidenció las múltiples irregularidades del juez Rojas Mena y criticó severamente que el Poder Judicial local ceda ante las presiones del país extranjero, ignorando los tratados internacionales y el interés superior de la niñez.
"Ella está hoy aquí en México y es la obligación del Estado mexicano proteger a la infancia y proteger a la víctima. Nosotros estamos preocupados porque ¿dónde queda el interés superior de las infancias y dónde queda el trabajo de la soberanía de la que tanto hablan? Ahora resulta que puede más otro país que el nuestro para resolver y proteger. Si bien es cierto que la niña es ciudadana chilena, también es ciudadana mexicana", sentenció la litigante.
El llamado urgente de Yazmín Ramos y su defensa es que el Poder Judicial del Estado de Tlaxcala rectifique, analice las pruebas de riesgo de manera adecuada y resuelva la custodia del lado de la víctima en territorio mexicano, antes de que ocurra una tragedia.