IMSS amplía capacidad de hemodiálisis con nuevas salas en Tlatelolco

La unidad médica está equipada con 36 sillones y máquinas de origen alemán con tecnología de última generación para sustituir de forma óptima la función renal.

Elizabeth Velázquez

Con cinco turnos al día, de lunes a sábado, la nueva área de hemodiálisis del Anexo Extensión Hospitalaria Tlatelolco del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) brinda 270 sesiones diarias para pacientes con insuficiencia renal.

Esta unidad médica, que cuenta con equipo alemán de última tecnología, tiene la meta de ampliar su capacidad a 360 sesiones de hemodiálisis por día para otorgar 4 mil 320 al mes, señaló a Excélsior Zayda Donají Ulloa Torres, directora de la unidad médica.

Añadió que esta cobertura tiene el objetivo de eliminar el rezago, toda vez que la atención ya depende directamente del instituto y no de un servicio subrogado, por lo cual se pudo incluir un turno durante la madrugada.

“Esta unidad de hemodiálisis surge de la necesidad derivada del incremento de pacientes con insuficiencia renal que requieren una sesión de hemodiálisis para salvaguardar su vida y su integridad. Por lo tanto, tenemos capacidad todavía de recibir más pacientes para mejorar la atención al derechohabiente y evitar rezagos.

“Ningún paciente se queda sin su ronda de hemodiálisis y, obviamente, eso garantiza una mejor atención y calidad de vida para los pacientes”, señaló Zayda Donají Ulloa Torres, directora del Anexo Extensión Hospitalaria Tlatelolco.

Elizabeth Velázquez

Atención integral

Al realizar un recorrido por las salas de hemodiálisis, donde hay instalados 36 sillones con el mismo número de máquinas de última generación, Antonio Méndez Durán, jefe del Servicio de Nefrología y Terapias Dialíticas de la unidad médica, explicó que la hemodiálisis es un tratamiento especializado que filtra las toxinas, los desechos y el exceso de agua de la sangre cuando el riñón no funciona de manera normal.

Por ello, el nefrólogo añadió que se brinda un servicio integral a los pacientes con insuficiencia renal, que incluye atención nutricional, psicológica y de trabajo social para apoyar también a sus familias.

“Cuando un paciente es candidato a hemodiálisis, tiene una mayor calidad de vida y aumenta su expectativa de vida, aun cuando su riñón ya no funciona, ya sea por diabetes, hipertensión o por enfermedades propias del órgano.

“El tratamiento de la insuficiencia renal crónica no solamente consiste en realizar hemodiálisis. Se utilizan medicamentos y nuestra gran aliada es la nutrióloga renal, que le va a enseñar al paciente cuáles alimentos pueden intoxicarlo menos y cuáles lo nutren de una mejor manera”, expuso Méndez Durán.

Por su parte, Julio César Álvarez González, jefe del Servicio de Enfermería del área de hemodiálisis, indicó que en la atención integral participa todo el personal.

“Por parte del Servicio de Enfermería se está haciendo un cuidado holístico del paciente. No es solo asistencial, sino que se brinda un acompañamiento. En ese punto vigilamos su estado hemodinámico, sus signos vitales, pero también cómo se encuentra en el aspecto emocional, por medio de pláticas.

Elizabeth Velázquez

“Y si detectamos alguna otra situación, hacemos la observación con nuestro equipo multidisciplinario y lo derivamos al área de Psicología”, detalló el enfermero.

La hemodiálisis le permite trabajar

Debido a que padece insuficiencia renal, desde hace más de un año José Luis Gerardo López ha recibido tratamiento de hemodiálisis, pero antes tenía que acudir a un servicio subrogado en el Estado de México.

Hace unos meses fue integrado al área de hemodiálisis del Anexo Extensión Hospitalaria Tlatelolco del Seguro Social, en la Ciudad de México, donde recibe atención tres veces por semana.

Ante ello, el paciente, de 69 años, señaló a Excélsior que su calidad de vida ha mejorado, de tal manera que puede seguir trabajando para llevar el sustento a su familia.

“Vengo tres veces a la semana; a veces me acompañan mis hijos o mi esposa. Este hospital nos queda a 10 minutos de la casa.

“Me siento bien. La atención que tenemos es muy buena porque contamos con psicólogo y nutriólogo renal, porque no cualquier nutriólogo nos puede apoyar. Todos los aparatos son nuevos y la atención médica es excelente”, sostuvo.