El derecho a la vida, fundamento de todos los derechos humanos: presidente de la CIDH
Ralón Orellana sostuvo que la vida humana merece protección sin excepción y que el derecho internacional reconoce su carácter fundamental.

El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edgar Stuardo Ralón Orellana, afirmó que el derecho a la vida constituye el fundamento de todos los demás derechos humanos, durante su participación como invitado de honor en el encuentro conmemorativo por la edición número 100 de la revista Tiempo de Derechos, realizado en la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico.
Durante el encuentro, que reunió a representantes del ámbito jurídico y académico, se abordaron distintas perspectivas sobre los desafíos actuales de los derechos humanos, con especial atención en el derecho a la vida, la dignidad humana, la objeción de conciencia, la libertad religiosa y la necesidad de preservar el rigor conceptual del derecho.
Ralón Orellana consideró que los derechos requieren tiempo para ser pensados, desarrollados y arraigados en la conciencia de las sociedades, pero antes que cualquier otra consideración requieren de la existencia de la persona.
“No hay derechos sin sujeto, ni sujetos sin vida”, expresó el presidente de la CIDH, al señalar que hablar del derecho a la vida no significa abordar un tema más dentro de la agenda jurídica, sino referirse al cimiento sobre el cual descansan las libertades, la igualdad y la dignidad humana.
“La vida es un bien jurídico; el nasciturus, un titular al que el derecho no puede volverse indiferente; la protección estatal, una obligación positiva y no una mera abstención”.
Ralón Orellana sostuvo que la vida humana merece protección sin excepción y que el derecho internacional reconoce su carácter fundamental.
“El derecho a la vida no es un derecho más en el catálogo, sino la condición de posibilidad de todos los demás derechos”, sostuvo.
El presidente de la CIDH también abordó la protección de las personas que se encuentran en condiciones de especial vulnerabilidad. Señaló que la dignidad humana no puede dividirse en etapas ni depender de factores como la edad, el estado de salud, el nivel de autonomía o las capacidades de cada individuo.
En este punto, incluyó entre quienes requieren especial protección a los niños por nacer, las personas con discapacidad, los enfermos terminales y los adultos mayores. Frente a situaciones médicas complejas, sostuvo que el sufrimiento debe recibir respuestas basadas en el cuidado y la solidaridad, de manera que la protección de una vida no sea planteada como excluyente de la otra.
Sobre el final de la vida, Ralón Orellana rechazó que el sufrimiento de una persona enferma o en etapa terminal encuentre como respuesta el adelanto de su muerte. En ese sentido, defendió los cuidados paliativos, el alivio del dolor y el acompañamiento.
“Creo, con serenidad y con firmeza, que hay una respuesta más humana y más civilizada: no abandonar. Frente a quien sufre, el derecho y la sociedad tienen un deber que no es el de apresurar el desenlace, sino el de acompañar mediante cuidados paliativos dignos”.
Afirmó que una sociedad puede demostrar su verdadero compromiso con los derechos humanos a partir de la manera en que acompaña a quienes atraviesan situaciones de mayor fragilidad. “Nadie debe ser abandonado cuando ya no es posible curar”, planteó al referirse a la necesidad de garantizar atención y acompañamiento hasta el final de la vida.
Durante el encuentro, César Alejandro Ruiz Jiménez, director ejecutivo de la Fundación Aguirre, Azuela, Chávez, Jáuregui Pro Derechos Humanos A.C., felicitó a la revista por llegar a su edición número 100 y señaló que el valor de la publicación no se encuentra únicamente en el número de ejemplares, sino en la permanencia de su compromiso con la dignidad humana y el análisis de la ciencia jurídica.
“Es una revista con un compromiso innegociable con la dignidad humana y con el análisis estricto y objetivo de la ciencia jurídica”, afirmó Ruiz Jiménez.
Recordó que desde su primer número, Tiempo de Derechos ha abierto sus páginas a opiniones, columnas, artículos, poemas, cuentos y reseñas, además de abordar temas como aborto, objeción de conciencia, libertad religiosa, eutanasia e infancias trans.
Por su parte, Rafael Estrada Michel, director general ejecutivo de Tiempo de Derechos, recalcó que la revista ha mantenido como ejes la defensa de la dignidad humana, las libertades fundamentales y la familia, que son el legado de sus fundadores, los ministros Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Mariano Azuela Güitrón.
En el encuentro participaron además Cecilia Lizardi Tort, Jaime del Arenal Fenochio, Francisco Javier Gaxiola Fernández y el exministro Fernando Franco González-Salas.