Cámaras ocultas captan el saqueo de la tortuga casquito en Puerto Vallarta
Grabaciones en humedales de Jalisco y Nayarit exhiben a cazadores furtivos que aprovechan la noche para poner trampas y capturar a la especie en peligro de extinción

PUERTO VALLARTA.— Gracias a las cámaras de circuito cerrado escondidas en las 15 hectáreas que quedan de humedales, arroyos y charcas del Valle del río Ameca, conocemos los rostros de los saqueadores de la tortuga casquito de Vallarta (Kinosternon vogti).
En su mayoría jóvenes de las comunidades locales que aprovechan la oscuridad de la noche para acudir en grupo a colocar trampas con cebo de camarón o pescado fresco, para atraer y capturar a esta especie microendémica, que sólo existe en los límites entre Jalisco y Nayarit.
La tortuga casquito de Vallarta se encuentra al borde de la extinción, a sólo ocho años de que investigadores universitarios la descubrieron, debido al tráfico ilegal destinado al mercado negro de mascotas en China, y la pérdida de su hábitat por el crecimiento de la mancha urbana y la vorágine inmobiliaria en la región.

En cientos de grabaciones que inician al detectar movimiento se observa a los saqueadores ir y venir libremente, algunos sin tomarse siquiera la molestia de cubrirse la cara.
La mayor actividad delictiva se registra entre semana, entre la 01:00 y 05:00 de la mañana, con sujetos que regresan al mismo lugar para revisar las redes.
En esta ocasión Excélsior acompañó a integrantes de Estudiantes Conservando la Naturaleza A.C., a realizar sus rondines y patrullajes de vigilancia por zonas inundables, donde se estima sólo quedan entre 200 y 300 ejemplares de la tortuga casquito de Vallarta.
A pesar de que esta organización de la sociedad civil forma parte de los llamados Comités de Vigilancia Ambiental Participativa, acreditados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en raras ocasiones recibe apoyo de las fuerzas de seguridad cuando llama a los teléfonos de emergencia o al 911 para reportar la presencia de los cazadores furtivos.

Al adentrarse entre los remanentes de humedales con selva baja y vegetación tropical, los activistas y voluntarios, que protegen con bandanas y paliacates su identidad para evitar posibles represalias, comenzaron a hallar trampas colocadas de manera clandestina debajo del agua.
En un punto remoto, encontraron un “nido”, es decir, el espacio de trabajo de un saqueador, donde había cinco redes en forma de cilindro activas, tres enrolladas y un machete.
En tan sólo una hora, Estudiantes Conservando la Naturaleza A.C. logró eliminar 12 trampas, que al parecer habían sido instaladas recientemente, porque el cebo estaba fresco.
De su interior, liberaron cinco tortugas casquito de Vallarta y casquito Mexicana (Kinosternon integrum), otra especie que se encuentra “Sujeta a Protección Especial”, de acuerdo a la Norma Mexicana 059, así como tres cangrejos y decenas de peces de agua dulce.
Mejor vida
Las casquito de Vallarta aseguradas en operativos contra el tráfico ilegal de especies realizados por autoridades federales en 2023, 2024 y 2025 en Jalisco, recibieron una segunda oportunidad en el Zoológico Guadalajara, convertido en un santuario para la supervivencia de esta tortuga catalogada como la más pequeña del mundo, porque en edad adulta su caparazón no supera los 10 centímetros de longitud.
Damos las mejores condiciones posibles a las tortugas casquito de Vallarta para rescatarlas, estabilizarlas y rehabilitarlas, con el fin de que en algún momento podamos regresarlas a su hábitat natural”, explicó Luis Soto Rendón, director general del Zoológico Guadalajara.
El médico veterinario zootecnista adelantó que trabajan de la mano con la Turtle Survival Alliance (TCA) y Estudiantes Conservando la Naturales A.C., para reunir fondos y comprar un espacio de tierra, que en los próximos años se pueda convertir en una reserva natural, para restablecer una colonia de tortugas casquito de Vallarta, en el mismo entorno que ocupaban, bajo las condiciones ambientales y de altitud a las que están acostumbradas.
“Desde el momento que el Zoológico Guadalajara se enteró de la situación que enfrenta esta tortuga —que hasta hace unos años nadie sabía de su existencia, y que es microendémica de nuestro estado— asumimos el compromiso de hacer todo lo necesario para evitar que desaparezca, más allá de lo que hacemos dentro de nuestras instalaciones”, expresó.
Luis Soto Rendón indicó que la reserva natural que promueven sería un hogar seguro para las tortugas casquito de Vallarta, “donde nadie las moleste y las personas puedan conocerlas y se conviertan en aliados de su conservación”.
“Ojalá pudiera decirte que mañana ya podemos contar con la reserva natural; definitivamente es urgente, pero hay muchos factores de por medio, ya que estas tierras tienen un uso y estamos buscando recuperar algunos terrenos, involucrando a la propia comunidad, a diferentes personas y a organizaciones para materializar este proyecto en el corto plazo”, manifestó.
Reserva genética
A través de un importante programa de conservación, que involucra a 46 ejemplares rescatados, el Zoológico Guadalajara ha logrado reproducir tres crías de tortuga casquito de Vallarta: Migaja, en junio de 2025, y Vallarta y Coapinole, en abril y junio de 2026, respectivamente.
“Tenemos tres tortugas nacidas bajo cuidado profesional en el Zoológico Guadalajara, generando un hito en la conservación de esta especie”, destacó Ricardo Dávalos Sáenz, jefe del Herpetario.
El biólogo experto en Quelonios detalló que lograron estos nacimientos buscando las mejores condiciones en la incubación, ante la falta de información y conocimiento de la especie.
Actualmente tenemos en incubación alrededor de 54 huevos y 14 ya están dando señales de desarrollo embrionario, gracias a las modificaciones que hemos hecho en tiempo de frío, tiempo de calor, variaciones en la temperatura y en la humedad.

“Esperamos tener pronto buenas noticias puliendo el proceso de incubación para que los nacimientos de la tortuga casquito de Vallarta dejen de ser noticia y sea algo común”, comentó.
El jefe del Herpetario del Zoológico Guadalajara reveló que hoy en día Migaja pesa 20.8 gramos y mide 5.1 centímetros de largo por 4.4 centímetros de ancho.
Vallarta pesa 4.4 gramos y mide 2.81 centímetros de largo y 3.9 centímetros de ancho, mientras que Coapinole pesa 2.3 gramos y mide 2.2 centímetros de largo y 1.8 centímetros de ancho.