Arresto y amenaza de deportación de monja desata polémica sobre el uso de recursos en la frontera

La hermana Leticia caminaba la cuadra que separa su casa de la iglesia donde acude a misa los domingos cuando agentes de ICE la arrestaron y la pusieron en proceso de deportación

monja
La monja detenidaFoto: Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores

La hermana Leticia caminaba la cuadra que separa su casa de la iglesia donde acude a misa los domingos cuando agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la arrestaron y la pusieron en proceso de deportación, lo que provocó una movilización de legisladores que ahora cuestionan la manera en que se gastan los recursos contra la inmigración.

La monja Lety Ugboaja, conocida en la comunidad católica en McAllen, solo caminaba a la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, informó la diócesis en Brownsville en Texas.

Minutos después la noticia, que se supo primero en la misa un momento después del arresto, rápidamente se extendió entre los católicos del sur de Texas y llegó a noticieros y legisladores federales que representan el área.

La congresista republicana Mónica de la Cruz declaró mientras contactaba al Departamento de Seguridad Interior (DHS) que ya había “dicho repetidamente, que nuestras fuerzas de seguridad migratoria deberían apuntar a los criminales violentos; una monja católica de camino a la iglesia no es una amenaza para nuestra comunidad”.

Tres congresistas demócratas del área, Henry Cuellar, Vicente González y Joaquín Castro, también contactaron al secretario de Seguridad, Markwayne Mullin, y al zar de las deportaciones, Tom Homan.

La hermana Lety pertenece a la congregación de las Hijas de María Madre de la Misericordia, que tiene su sede en Nigeria.

Es ministra extraordinaria de la Sagrada Comunión en la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores en McAllen, unos 15 kilómetros al norte de Reynosa. Pero también ha sido enfermera voluntaria más una década.

Mientras gestionaban la liberación de la hermana, los legisladores expresaron, cada uno en su propia versión, que buscarán rendimiento de cuentas sobre el uso de recursos para controlar la migración en la frontera.

Los congresistas De la Cruz y Cuellar informaron el mismo domingo por separado que la religiosa sería liberada y salió libre por la noche, pero a la rara unión de esfuerzos bipartidistas locales se unió la iglesia católica.

“Está claro que los protocolos de seguridad nacional que permiten detener y esposar a una hermana religiosa, o a cualquier persona, mientras camina pacíficamente hacia la iglesia un domingo por la mañana son sumamente inquietantes y necesitan una reforma", declaró el obispo de Brownsville, Daniel Flores.