El ultraderechista israelí Ben Gvir exige que Líbano arda: “Mil madres libanesas deben llorar”
El ministro israelí exigió intensificar los ataques sobre Líbano tras la muerte de cuatro soldados israelíes

Las tensiones en Medio Oriente volvieron a aumentar después de que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, llamara públicamente a intensificar los ataques contra Líbano, en momentos en que Estados Unidos e Irán intentan consolidar un acuerdo de desescalada regional. Las declaraciones del dirigente ultranacionalista se producen mientras continúan los bombardeos israelíes sobre territorio libanés y crecen las críticas internacionales por las acciones de Israel en Líbano, Palestina e Irán.
Ben Gvir, una de las figuras más controvertidas del gobierno de Benjamin Netanyahu, utilizó la red social X para reaccionar a la muerte de cuatro soldados israelíes en el sur de Líbano. Sus palabras fueron interpretadas como un desafío directo al proceso diplomático impulsado por Washington y Teherán.
Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar. ¡Todo Líbano debe arder!”, escribió Itamar Ben Gvir en su cuenta de X.
La declaración se produjo después de que el Ejército israelí informara que los militares murieron cuando un tanque fue alcanzado cerca de Kfar Tebnit. Sin embargo, organizaciones humanitarias y autoridades libanesas han denunciado que los bombardeos israelíes han afectado también a zonas civiles del sur del país.
Ben Gvir: la cara del fascismo israelí
Lejos de moderar su discurso, Ben Gvir insistió en que Israel debe responder con más violencia y rechazó cualquier contención militar en la región.
Con todo el respeto a los estadunidenses, Israel debe dejar claro a todo el mundo que la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no están a la deriva. Todo Líbano debe arder. Nuestro deber supremo es proteger a los ciudadanos de Israel y a los soldados de las FDI, y este compromiso prevalece sobre cualquier otra consideración”, afirmó Itamar Ben Gvir.
Posteriormente aseguró que ha transmitido esa postura al primer ministro israelí incluso en reuniones privadas.
“Le dije al primer ministro, incluso en nuestras reuniones privadas: por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar. Basta ya de ping-pong. En Oriente Medio no se gana con respuestas medidas y contención: hay que volverse loco. Borrar. Aniquilar al terror”, declaró Itamar Ben Gvir.
Las palabras del ministro llegan en un contexto particularmente delicado. El memorando firmado entre Estados Unidos e Irán contempla el fin de los enfrentamientos directos y el cese de ataques en distintos frentes regionales, incluido Líbano. No obstante, Israel no participó directamente en la negociación y ha mantenido bombardeos sobre territorio libanés pese a los esfuerzos diplomáticos.
De acuerdo con autoridades de Beirut, recientes ataques israelíes dejaron al menos 18 muertos y decenas de heridos. El gobierno libanés sostiene que estas acciones vulneran el espíritu del acuerdo impulsado por Washington y Teherán y aumentan el riesgo de una nueva escalada regional.
Presión internacional sobre Netanyahu
Las declaraciones de Ben Gvir también provocaron incomodidad en Washington. El vicepresidente estadunidense J. D. Vance pidió públicamente al gobierno israelí respetar el proceso diplomático y recordó la dependencia militar de Israel respecto a Estados Unidos.
La advertencia fue interpretada como un mensaje dirigido a los sectores más radicales del gabinete de Netanyahu, entre ellos Ben Gvir y el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, ambos opositores a cualquier acercamiento con Irán.
La figura de Ben Gvir ha estado rodeada de controversias durante años. Diversas organizaciones de derechos humanos lo han señalado por discursos considerados racistas y por promover políticas extremas contra la población palestina.
Además, recientemente fue criticado tras difundirse imágenes en las que aparecía burlándose y hostigando a activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos por fuerzas israelíes.
Las nuevas declaraciones se suman a las críticas internacionales contra el gobierno de Netanyahu por la continuidad de los ataques israelíes en Gaza, Cisjordania, Líbano e Irán. Diversos organismos internacionales y expertos en derecho internacional han cuestionado la legalidad de varias de estas acciones y han advertido sobre su impacto humanitario en la población civil.
Mientras Estados Unidos intenta sostener una tregua con Irán y reducir las tensiones regionales, las declaraciones de Ben Gvir refuerzan la percepción de que una parte del gobierno israelí apuesta por profundizar el conflicto.