Alerta: Australia detecta primer caso de gripe aviar H5 en su territorio
La cepa H5 de gripe aviar fue hallada en un págalo pardo en Australia Occidental, según autoridades sanitarias

Científicos detectaron por primera vez la cepa H5 de la gripe aviar en territorio continental de Australia, hasta ahora libre de la enfermedad, anunció este sábado la ministra de Agricultura, Julie Collins.
La funcionaria explicó en una conferencia de prensa que el virus fue detectado en un ave marina migratoria, un págalo pardo, en una zona remota del estado de Australia Occidental, un resultado confirmado por la agencia científica nacional.
Las muestras de otra ave enferma, un petrel gigante, también dieron un resultado presuntamente positivo, agregó.
Hasta ahora, el territorio continental de Australia era uno de los pocos lugares en el mundo donde no se había detectado la cepa H5, que puede causar estragos en las poblaciones de aves de corral y silvestres.
Aunque es decepcionante, esto no es inesperado, dada la propagación global de la gripe aviar H5", dijo Collins a los periodistas en Canberra.
"Puedo confirmar que, por el momento, aún no hay evidencia de mortandades masivas, ni tampoco hay evidencia de infección en aves de corral", dijo.
Las autoridades de sanidad animal y agricultura celebraron una reunión de emergencia para analizar una respuesta nacional.
Las aves silvestres más afectadas por la cepa H5 incluyen especies acuáticas, marinas y rapaces.
Los mamíferos marinos también se han visto golpeados, y se han detectado algunos casos en otros animales como gatos, cabras, alpacas y cerdos.
El jueves, científicos australianos informaron que la cepa H5 mató a más de 13 mil crías de elefante marino tras infectar una colonia reproductora en una isla volcánica subantártica, uno de los territorios externos de Australia.
Virus rompe barrera australiana
La detección de la cepa H5 en Australia marca un hito epidemiológico debido a que el país había logrado mantenerse libre de esta variante altamente patógena pese a su expansión por América, Europa, Asia y África.
Durante años, las estrictas medidas de bioseguridad y el aislamiento geográfico australiano habían retrasado la llegada del virus al territorio continental, considerado uno de los últimos grandes refugios mundiales frente a esta enfermedad aviar.
La gripe aviar H5 ha provocado una crisis sin precedentes en la fauna silvestre y en la industria avícola internacional. Desde 2021, millones de aves domésticas han sido sacrificadas para contener brotes, mientras numerosas especies silvestres han sufrido mortandades masivas.
Además de afectar a aves acuáticas y marinas, el virus ha sido detectado en mamíferos como zorros, focas, leones marinos y visones, lo que ha incrementado la preocupación científica sobre su capacidad de adaptación a nuevas especies.
Aunque el riesgo para la población general sigue siendo considerado bajo por organismos sanitarios internacionales, expertos mantienen una vigilancia constante sobre la evolución del virus.
La Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial de Sanidad Animal han advertido que la circulación global de la cepa aumenta las oportunidades de mutación. Por ello, las autoridades de distintos países han reforzado los sistemas de monitoreo en aves silvestres y explotaciones avícolas para detectar rápidamente nuevos focos y evitar impactos económicos y ambientales de gran escala.