Tres muertos por un posible foco de hantavirus en un crucero en el Atlántico

El foco se identificó en el crucero MV Hondius, operado por la compañía Oceanwide Expeditions.

thumb
El foco se identificó en el crucero MV Hondius.Oceanwide

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó de tres personas fallecidas, un caso confirmado por laboratorio y al menos cinco sospechosos, en un episodio que ha encendido las alarmas por su potencial de propagación en entornos cerrados.

El foco se identificó en el crucero MV Hondius, operado por la compañía Oceanwide Expeditions. La embarcación, con capacidad para unos 170 pasajeros y 70 tripulantes, realizaba una travesía en el Atlántico con escalas en puntos estratégicos como Georgia del Sur y Santa Elena.

Según la OMS, “se ha confirmado un caso de infección por hantavirus en laboratorio, y hay otros cinco casos sospechosos”. De las seis personas afectadas, tres han muerto y una permanece en estado crítico en Johannesburgo, donde fue trasladada para recibir atención médica especializada.

El organismo internacional añadió que “se están llevando a cabo investigaciones y una respuesta internacional coordinada de salud pública”, subrayando la gravedad del incidente en un entorno de alta concentración de personas.

Cronología de los contagios y evacuaciones

El primer caso corresponde a un pasajero de 70 años que desarrolló síntomas durante la travesía. El hombre falleció a bordo y su cuerpo fue desembarcado en Santa Elena, territorio británico en el Atlántico Sur.

Posteriormente, su esposa, de 69 años, también presentó síntomas y fue evacuada de emergencia a Sudáfrica, donde murió en un hospital de Johannesburgo. Un tercer afectado, un ciudadano británico de 69 años, permanece ingresado en cuidados intensivos.

Las autoridades sanitarias sudafricanas, a través de su portavoz Foster Mohale, confirmaron el diagnóstico positivo en uno de los pacientes, mientras continúan los análisis para determinar la naturaleza exacta del brote y su posible origen.

Qué es el hantavirus y por qué preocupa

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave causada por distintos virus del género Hanta, presentes en diversas regiones del mundo. Según el Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, se transmite principalmente a través de roedores, en particular por contacto con su orina, heces o saliva.

El riesgo radica en su capacidad para provocar cuadros severos como el síndrome cardiopulmonar, que puede derivar en insuficiencia respiratoria y muerte si no se trata de forma oportuna. En América del Sur, por ejemplo, circula la variante Andes, conocida por su alta letalidad.

Formas de contagio y periodo de incubación

La principal vía de transmisión es la inhalación de partículas contaminadas en el aire, especialmente en espacios cerrados donde han estado roedores infectados. También puede producirse por contacto directo, mordeduras o, en algunos casos, por transmisión interhumana en fases tempranas de la enfermedad.

El periodo de incubación varía considerablemente. En contagios por inhalación puede oscilar entre 10 y 45 días, mientras que en casos de transmisión entre personas suele rondar los 21 días. Esta variabilidad complica la detección temprana y exige vigilancia epidemiológica constante.

De un cuadro gripal a una emergencia médica

Los primeros síntomas suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con una gripe: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas y malestar general. Sin embargo, en fases avanzadas puede aparecer dificultad respiratoria severa, señal de evolución hacia un síndrome cardiopulmonar.

En estos casos, la intervención médica inmediata es crucial. No existe un tratamiento antiviral específico, por lo que el manejo se centra en soporte intensivo, especialmente ventilación mecánica en unidades especializadas.

La OMS y autoridades sanitarias coinciden en que la prevención es la herramienta más eficaz. Evitar el contacto con roedores, mantener espacios ventilados y aplicar medidas de higiene rigurosas son acciones fundamentales.

En contextos como el de un crucero, donde la convivencia es estrecha, el control sanitario adquiere una dimensión crítica. La rápida identificación de casos, el aislamiento y la coordinación internacional son esenciales para contener posibles brotes.

asc