León XIV cumple un año de pontificado marcado por paz y justicia
“Tiene una gran paz interior y es valiente. No es un Papa tímido, es un Papa que cuando tiene que hablar con enorme claridad sobre la necesidad de que la paz se promueva solo por medios pacíficos y jamás caer en la tentación de los medios violentos, lo hace y no teme; él lo dijo claramente: no tengo miedo”, expresó Rodrigo Guerra López.

En tan solo doce meses, León XIV mostró al mundo las características y cualidades que lo llevaron a convertirse en el Papa número 267 de toda la historia de la Iglesia católica.
Para los expertos se trata de un líder religioso “tremendamente” valiente, un pastor que no compite con nadie y un personaje con “enorme autoridad moral” a nivel internacional que, de paso, posee capacidades comunicativas indudables.
Robert Francis Prevost, próximo a cumplir 71 años de edad, es al mismo tiempo el Papa que requería la Iglesia católica después del pontificado de Francisco, pues si bien el agustino nació en Chicago, Estados Unidos, el 14 de septiembre de 1955, “tiene en su mente y en su corazón la experiencia latinoamericana”, por lo que podría estimarse que León XIV “es el segundo Papa latinoamericano con una visión global”, que probablemente dará al legado del Papa Francisco “una fidelidad creativa”.
“No es el típico padrecito que tal vez, de repente, está situado solo en su parroquia y no mira más allá de un cierto territorio; este sacerdote que luego fue obispo y ahora Papa lentamente fue preparado para tener una grandísima visión internacional y global a través del contacto directo con costumbres, lenguajes y creencias. Prácticamente le dio dos vueltas al planeta Tierra antes de ser Papa”, destacó en entrevista con Grupo Imagen desde Roma Rodrigo Guerra López, secretario del Pontificio Consejo para América Latina.
Contactado por esta empresa periodística para identificar los principales rasgos de lo que va del papado de Robert Prevost, Rodrigo Guerra —uno de los laicos de mayor rango en la curia romana— consideró que el primer año del Papa León XIV dejó de manifiesto que posee una gran conciencia del “momento civilizatorio” por el que atraviesa la humanidad, las transformaciones sociales y culturales en el mundo, así como los temas de interés: inteligencia artificial, migración y neopopulismos, tan solo por citar algunos.

Aunque son los primeros meses del pontificado, el experto comentó que el papa León XIV aprende de una manera “muy acelerada” capacidades comunicativas y pastorales muy sobresalientes, por lo que quien espere un modo de hablar como el de Juan Pablo II o como el del Papa Francisco “no lo va a encontrar”.
Sin dudar, Guerra López, quien comenzó a trabajar varios años antes de que Robert Prevost se convirtiera en Papa, habló de la forma de ser del pontífice.
“Tiene una gran paz interior y es valiente. No es un Papa tímido, es un Papa que cuando tiene que hablar con enorme claridad sobre la necesidad de que la paz se promueva solo por medios pacíficos y jamás caer en la tentación de los medios violentos, lo hace y no teme; él lo dijo claramente: no tengo miedo”.
Destacó que al asumirse como sucesor de San Pedro, el Papa sabe que es un pastor y actúa como tal; quizá por ello, “hoy, yo creo, que el Papa es tan importante en el escenario global, es una de las poquísimas voces que habla de que las cosas pueden interpretarse y decidirse bajo una lógica distinta a la del poder”, abundó.
Los tres primeros viajes apostólicos que ha realizado del 8 de mayo de 2025 a la fecha —Turquía, Líbano, Mónaco y África— acreditan que estamos frente a un Papa misionero, decidido a estar presente en los lugares donde están los más lastimados y darles una palabra pertinente a ellos y a cada nación y cultura que lo necesite.

Por ejemplo, el 4 de julio de este año declinó la invitación del gobierno de Estados Unidos para estar presente en los festejos por el 250 aniversario de la independencia de su país natal.
“En lugar, tal vez, de viajar a Estados Unidos a celebrar o hacer una fiesta muy norteamericana aquí en el Vaticano, lo va a celebrar yendo al fondo de la identidad profunda de los Estados Unidos; estará en Lampedusa (isla italiana) para recordarnos que todos somos bienvenidos al mundo, que no hay seres humanos ilegales”, remarcó el entrevistado.
Paz y justicia, temas que interesan a León XIV
Sobre cuáles son los temas que definirán su magisterio y cómo trabajará en ellos en medio de un contexto internacional marcado por conflictos bélicos, León XIV no tardó en revelarlo, ya que después de su elección como líder de los católicos en el mundo se pronunció por “una paz desarmada y desarmante”.
Esto quiere decir que las armas “no son las que logran la paz”, sino que es fundamental movilizar a toda la complejidad humana —que es lo desarmante— para que “las relaciones entre los pueblos no necesiten de la violencia para definirse”, explicó por su parte Jorge Traslosheros Hernández, del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El historiador y académico aclaró que Robert Prevost no encaja en la “ingenuidad pacifista de no a la guerra por la guerra misma”, sino que su vocación no violenta tiene otros alcances.
“El nombre de la paz es la justicia y donde no hay justicia no se pueden construir relaciones internacionales y relaciones entre los pueblos. Esto ya permea todo su pontificado y ya lo llevó a todos los rincones de la discusión”, puntualizó el investigador.
En ese sentido, el viaje a África se convirtió ya en una demostración de los temas que le interesan a León XIV, como por ejemplo la diversidad de la vida religiosa, el catolicismo vivo y participativo en regiones golpeadas por la persecución religiosa.
Fue justo en este espacio que el Papa “afirmó un discurso centrado en la imaginación de la catolicidad para crear convivencia pacífica, para crear una buena convivencia social y una participación muy activa de la Iglesia para males internacionales”, apuntó Traslosheros.
Un Papa tremendamente valiente
En coincidencia con Rodrigo Guerra, Traslosheros Hernández reconoció que León XIV no dudó en enviar un poderoso mensaje al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al declinar la invitación a los festejos del próximo 4 de julio.
Lo mismo hizo cuando surgieron los comentarios negativos del presidente estadunidense hacia el Papa, tachándolo de débil ante el crimen y pésimo en política exterior, luego de que Robert Prevost, en medio de la guerra en Medio Oriente, se pronunció en contra de eliminar a Irán como civilización y de afirmar que hay líderes con “ilusión de omnipotencia”.
“Es decir, usted no puede celebrar la independencia de nuestro país persiguiendo migrantes. Y ¿qué cree? Yo me voy a ir a Lampedusa para hacer visibles a los migrantes. Esto es de una contundencia tremenda (...) En el estilo personal, es un Papa tremendamente valiente, no tiene pelos en la lengua; este Papa llegó y dijo: el invasor es Rusia y yo estoy con el pueblo de Ucrania”, ejemplificó Traslosheros.
En su análisis, el investigador subrayó que “las estupideces de Donald Trump le llegaron muy bien” al Papa porque permitieron que su mensaje se volviera “primera plana” en todos los medios de comunicación y el tema de “construir la paz en términos de justicia permeó ya todos los temas”.
Para Traslosheros, el camino que seguirá León XIV está claro y definido hacia una continuidad de la teología de Benedicto XVI con la dimensión pastoral del Papa Francisco.
“Ahora, llevado por un Papa misionero que entiende que el mundo está amenazado por una caterva de sinvergüenzas y que la Iglesia tiene que dar la cara”, de ahí que será un papado con muchísima actividad diplomática, añadió el estudioso.
Ateos lo voltean a ver
Ambos analistas concordaron en que los no creyentes han volteado a ver al Papa León XIV, tal como sucedió con su antecesor Francisco, fundamentalmente por dos razones.
La primera, porque en estos momentos León XIV “está siendo la voz de salida de muchas necesidades y muchos problemas a nivel mundial y creo que indudablemente el Papa sí está colocado con una enorme autoridad moral a nivel internacional. Está haciendo su chamba”, argumentó Traslosheros.
La segunda, porque a veces “dentro de la Iglesia nos cuesta trabajo ingresar a un camino de renovación y el Papa León XIV está muy dispuesto —con su propia personalidad— a madurarlo vía un trabajo de evangelización positivo”, expuso Rodrigo Guerra.
VIAJES APOSTÓLICOS Y DATOS DE LEÓN XIV
Primer viaje apostólico: fue a Turquía y Líbano
Viajó del 27 al 30 de noviembre de 2025.
El Santo Padre viajó a invitación de las autoridades civiles y eclesiásticas de ambos países. En Turquía, el Papa peregrinó a İznik, la antigua Nicea, con motivo del 1700 aniversario del Primer Concilio de Nicea, celebrado en el año 325, un acontecimiento clave en la historia de la Iglesia que definió los fundamentos de la fe cristiana.
A Líbano
Del 30 de noviembre al 2 de diciembre de 2025.
En Líbano, el Papa deseó manifestar su cercanía al pueblo libanés y a las comunidades cristianas de Medio Oriente, en un contexto marcado por desafíos sociales, económicos y religiosos.
Segundo viaje apostólico
Fue al Principado de Mónaco.
28 de marzo de 2026.
Tercer viaje apostólico: África
Cuatro países: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, del 13 al 23 de abril, en un itinerario marcado por la riqueza y diversidad de historias, culturas y tradiciones. El Pontífice habló en cuatro idiomas y abordó temas como la paz, el medio ambiente, la migración, la familia, la juventud y el colonialismo.
Próxima visita pastoral:
España
Del 6 al 12 de junio de 2026.
Después del viaje a España, hasta este momento no hay ningún viaje al extranjero confirmado. Actualmente se evalúan algunos países latinoamericanos como Argentina y Perú. El viaje a México sigue en evaluación.
Datos del Papa León XIV
Fue elegido Papa el 8 de mayo de 2025, tras la muerte de Francisco Bergoglio.
Es agustino, de origen estadunidense y con nacionalidad peruana.
Es el Papa número 267.
Su nombre es Robert Francis Prevost.
Nació en Chicago el 14 de septiembre de 1955.
Antes de ser Papa, tuvo uno de los cargos más influyentes en el Vaticano: dirigió la oficina que selecciona y gestiona a los obispos de todo el mundo.
Cuando tenía 27 años se ordenó sacerdote, en 1982. Habla español e italiano. Ha sido misionero, párroco, obispo y profesor.
Fue ordenado obispo el 12 de diciembre de 2014, de ahí su deseo de visitar la Ciudad de México para acudir a la Basílica de Guadalupe y encomendar su pontificado.