Legisladores demócratas de EU visitan Cuba y piden a Trump que "modere su retórica"
Pramila Jayapal y Jonathan Jackson sostuvieron un encuentro con el presidente Miguel Díaz-Canel.

La reciente visita de dos legisladores estadounidenses a Cuba ha reactivado el debate sobre la política exterior de Estados Unidos hacia la isla, en un contexto marcado por el endurecimiento de sanciones impulsadas por el presidente Donald Trump.
Los congresistas Pramila Jayapal y Jonathan Jackson viajaron a La Habana en lo que representa la primera delegación de la Cámara de Representantes que visita la isla en 2026.
El viaje se produce tras la implementación de un bloqueo petrolero de facto, diseñado —según la administración estadounidense— para presionar al Gobierno cubano. Sin embargo, ambos legisladores calificaron la medida como un “bloqueo ilegal del suministro energético”, destacando su impacto directo en la población.
Durante su estancia de cinco días, los congresistas recorrieron hospitales en La Habana, donde constataron el deterioro de áreas sensibles como oncología y maternidad.
Según sus declaraciones, la escasez de combustible ha agravado las condiciones estructurales del sistema sanitario, afectando el acceso a servicios básicos.
La gente está sufriendo […] sin motivo alguno”, afirmó Jackson ante medios locales, subrayando el impacto humanitario de las sanciones.
La delegación sostuvo encuentros con el presidente Miguel Díaz-Canel, así como con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Ambas partes reconocieron el inicio de contactos diplomáticos preliminares, aunque sin avances concretos hacia una negociación formal.
Jayapal señaló que existe una “voluntad de diálogo”, aunque aún no se ha consolidado un proceso estructurado.

Una relación marcada por sanciones y desconfianza
Las relaciones bilaterales atraviesan uno de sus momentos más tensos en décadas. Washington ha reforzado medidas como la restricción de remesas, amenazas de aranceles a países que suministren petróleo a Cuba y la inclusión de la isla en listas vinculadas al terrorismo.
En este contexto, Jackson describió a Cuba como “la región más sancionada del planeta”, ubicada a escasa distancia del territorio estadounidense.
El propio Trump declaró recientemente su intención de “apoderarse de Cuba de alguna forma”, en una afirmación que elevó la tensión diplomática.
No obstante, su administración permitió la entrada de un petrolero ruso con 700.000 barriles de crudo, una decisión que fue agradecida públicamente por los congresistas.
Por su parte, el Gobierno cubano ha impulsado medidas interpretadas como señales de distensión, entre ellas la invitación a exiliados para invertir en la isla, la cooperación con el FBI en investigaciones recientes y el anuncio de un indulto a más de 2.000 presos.
Estas acciones, según Jayapal, podrían abrir la puerta a una reconfiguración de la política bilateral, aún anclada en dinámicas heredadas de la Guerra Fría.
Ambos legisladores coincidieron en que el mantenimiento de sanciones podría derivar en una crisis migratoria.
O ayudamos al pueblo cubano […] o se producirá una enorme migración hacia Estados Unidos”, advirtió Jackson.
El mensaje central de la delegación apunta a la necesidad de sustituir la confrontación por mecanismos de cooperación y negociación, en un escenario donde el costo humano y político continúa en aumento.
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