Hallan otros 30 muertos tras alud en el suroeste de China
El deslizamiento de tierra en Pengshui dejó 41 muertos tras el hallazgo de otros 30 cuerpos

Los equipos de rescate encontraron otros 30 cuerpos en un deslizamiento de tierra ocurrido hace dos semanas en el suroeste de China, lo que eleva a 41 el número de fallecidos, según autoridades.
El desprendimiento del terreno, registrado el 17 de julio en el condado de Pengshui, en la ciudad de Chongqing, arrasó varios edificios residenciales situados al pie de una montaña y a lo largo de la ribera de un río.
Imágenes de los medios estatales mostraron entonces una enorme pila de rocas y tierra sobre una calle residencial y comercial, con cientos de socorristas desplegados en el lugar.
Los rescatistas habían descartado la semana pasada "señales de vida" entre los escombros, donde buscaban a 50 desaparecidos, mientras las autoridades reportaron hasta ese momento 11 fallecidos.
Tras las pruebas de ADN y la identificación de los cuerpos y restos hallados en el lugar, se confirmó un total adicional de 30 víctimas", aseguró el martes el gobierno del condado de Pengshui.
El desastre ocurrió menos de dos semanas después de que otro alud en el noroeste de la provincia de Gansu sepultara a 33 personas y dejara 21 muertos.
Lluvias extremas elevan riesgo geológico
El deslizamiento de Pengshui ocurrió en plena temporada de lluvias del verano en China, un periodo en el que las precipitaciones intensas suelen saturar los suelos y aumentar el riesgo de derrumbes, inundaciones y deslaves en regiones montañosas.
Las autoridades meteorológicas mantienen sistemas de alerta para identificar zonas con alta probabilidad de movimientos de tierra, especialmente en comunidades ubicadas en laderas o cerca de cauces de ríos.
Tras la tragedia, equipos especializados realizaron labores de búsqueda utilizando maquinaria pesada, drones, radares de penetración terrestre y perros entrenados para localizar posibles víctimas entre toneladas de roca y lodo.
Sin embargo, las condiciones del terreno, la inestabilidad de la montaña y el riesgo de nuevos desprendimientos dificultaron las operaciones durante varios días.
Los expertos señalan que el crecimiento urbano en áreas de relieve montañoso ha incrementado la exposición de miles de personas a este tipo de fenómenos.
En los últimos años, China ha reforzado los programas de monitoreo geológico mediante sensores, imágenes satelitales y sistemas de alerta temprana para evacuar comunidades cuando existe peligro inminente de deslizamientos, aunque eventos de gran magnitud continúan representando un desafío para las autoridades.
El alud de Pengshui se suma a una serie de desastres naturales registrados este verano en distintas provincias chinas, donde lluvias torrenciales han provocado inundaciones, derrumbes y evacuaciones masivas.
Especialistas advierten que la combinación de precipitaciones extremas, suelos inestables y desarrollo urbano en zonas vulnerables incrementa el riesgo de que estos eventos se repitan durante la actual temporada de monzones.