Estados Unidos ofrece hasta 15 millones de dólares por líderes de la MS-13 en Honduras
Estados Unidos ofrece hasta 15 millones de dólares por información que lleve al arresto de Yulan Adonay Archaga Carías “El Porky” y Víctor Eduardo Morales Zelaya “El Cuervo”, líderes de la MS-13 en Honduras.

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves un incremento en las recompensas por información que conduzca al arresto de dos líderes de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) en Honduras, incluido su cabecilla Yulan Adonay Archaga Carías, alias “El Porky”.
La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) informó que ofrece hasta 10 millones de dólares por datos sobre Archaga Carías y hasta 5 millones de dólares por información sobre Víctor Eduardo Morales Zelaya, alias “El Cuervo”.
La MS-13, originada en Los Ángeles y con fuerte presencia en Centroamérica, ha sido designada por diversos gobiernos, incluido Estados Unidos, como organización terrorista debido a sus métodos violentos, extorsión y vínculos con el narcotráfico.
Archaga, prófugo desde 2020, figura en la lista de los 10 más buscados del FBI y es considerado el máximo líder de la MS-13 en Honduras. Morales Zelaya también ocupa un puesto de alto rango dentro de la estructura criminal.
Las autoridades estadounidenses los acusan de dirigir actividades como narcotráfico, lavado de dinero, asesinatos, secuestros y otros delitos violentos, además de la importación de cocaína hacia Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump catalogó el año pasado a la Mara Salvatrucha como grupo terrorista, junto con los principales cárteles mexicanos y la organización venezolana Tren de Aragua, en el marco de su estrategia de seguridad hemisférica.
La nueva estrategia antiterrorista de Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una nueva estrategia nacional contra el terrorismo que, según la Casa Blanca, busca “neutralizar” las amenazas hemisféricas y paralizar las operaciones de los cárteles. La iniciativa se enmarca en la campaña antinarcóticos que ya ha destruido decenas de embarcaciones y que estuvo vinculada al derrocamiento del líder venezolano Nicolás Maduro.
El plan establece como prioridad la desarticulación de las operaciones de los cárteles, hasta que estos grupos sean incapaces de introducir drogas, miembros o víctimas de trata en territorio estadounidense.
Dentro del país, la estrategia también apunta a identificar y neutralizar lo que denomina “grupos políticos violentos y seculares cuya ideología es antiestadounidense, radicalmente pro-género o anarquista, como Antifa”.