Estado de emergencia en Perú por intensas lluvias asociadas a El Niño

Perú declaró el estado de emergencia en 796 distritos por 60 días ante el riesgo de intensas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño

Las autoridades implementarán medidas extraordinarias durante 60 días para reducir el impacto de las precipitaciones.
Las autoridades implementarán medidas extraordinarias durante 60 días para reducir el impacto de las precipitaciones.Pexels | Ilustrativa.

El Gobierno peruano declaró el estado de emergencia por un plazo de 60 días en casi el 40 por ciento de los distritos del país "por peligro inminente" ante las intensas lluvias asociadas al fenómeno climático de El Niño, según un decreto supremo publicado el jueves.

Con la emergencia en 796 distritos distribuidos en todo el país se busca ejecutar medidas y acciones de excepción y reducción del riesgo existente, clasificado como "muy alto", dijo el documento publicado en el diario oficial El Peruano.

El estado de excepción incluye a distritos de Lima, Ica, Arequipa, Piura, Lambayeque y Ancash en la costa; de Apurímac, Ayacucho, Junín y Cusco en la zona andina; y de Loreto, Amazonas y Ucayali en las regiones amazónicas o selva del país.

La implementación de las acciones previstas en el presente decreto supremo se financia con cargo al presupuesto institucional de los pliegos involucrados, sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público", indicó el decreto firmado por el presidente interino, José Balcázar, y ministros de su gabinete.

El fenómeno de El Niño, que ya se está desarrollando a nivel global, es un calentamiento de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico central que provoca intensas lluvias e inundaciones, incluida la costa central sudamericana.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) dijo a inicios de junio que se espera que El Niño provoque este año condiciones climáticas extremas en todo el mundo. Los científicos creen que su impacto será especialmente severo.

El Niño ya está golpeando con fuertes lluvias algunas zonas agrícolas de Perú, sobre todo en el norte, según un gremio de productores, y al sector pesquero por el aumento de temperatura en el mar, que está alejando a recursos como la anchoveta, clave para la industria local.

El último mayor impacto en Perú de El Niño se produjo en 2017, cuando dejó al menos 162 muertos y pérdidas en su economía y en su infraestructura equivalentes al 2 por ciento del Producto Interno Bruto, según datos oficiales.

Perú se prepara ante lluvias

El fenómeno de El Niño es un patrón climático que se origina por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este proceso altera la circulación atmosférica y modifica los regímenes de lluvia y temperatura en distintas partes del mundo. En la costa occidental de Sudamérica, especialmente en Perú y Ecuador, suele provocar precipitaciones intensas, inundaciones, deslizamientos de tierra y afectaciones a la infraestructura, la agricultura y el transporte.

La OMM ha advertido que los episodios de El Niño incrementan la probabilidad de fenómenos meteorológicos extremos a escala global, incluyendo olas de calor, sequías e inundaciones.

En el caso de Perú, las autoridades mantienen un monitoreo permanente de las condiciones oceánicas y atmosféricas debido a que el país figura entre los más vulnerables a este evento climático, especialmente en las regiones costeras y del norte.

El episodio de 2017 permanece como uno de los antecedentes más graves para Perú. Aquel año, el denominado "Niño Costero" provocó el desborde de ríos, destrucción de carreteras, puentes y viviendas, además de dejar más de 160 fallecidos y cientos de miles de damnificados.

Los daños también impactaron la actividad económica, con pérdidas equivalentes a cerca del 2 por ciento del Producto Interno Bruto, según cifras oficiales.

Además de las lluvias, el calentamiento del Pacífico afecta la productividad pesquera al modificar la distribución de especies como la anchoveta, uno de los principales recursos de exportación del país.

También repercute en los cultivos por el exceso de humedad y favorece la aparición de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, por lo que las autoridades suelen reforzar las medidas de prevención y respuesta durante los meses de mayor riesgo climático.