Trump anuncia reducción considerable de ejercicios militares con Corea del Sur
Donald Trump atribuye la reducción de los ejercicios militares con Corea del Sur a su acercamiento con Kim Jong Un y cuestiona su costo y señal política.

El presidente Donald Trump anunció este domingo que reducirá "considerablemente" la participación de Estados Unidos en los ejercicios militares conjuntos con su histórico aliado, Corea del Sur, debido a su "muy buena relación" con el líder norcoreano Kim Jong Un.
Trump criticó en su plataforma Truth Social los ejercicios no "solo por costosos", sino porque "envían una señal totalmente inapropiada y hostil" hacia Corea del Norte, país que, según dijo, se ha mostrado respetuoso y "no amenazante" desde que él asumió el poder.
La declaración se produce en un momento especialmente sensible para la alianza de seguridad entre Washington y Seúl. Los ejercicios militares conjuntos, realizados de manera periódica bajo distintos formatos, tienen como objetivo principal mejorar la interoperabilidad y la capacidad de respuesta de las fuerzas de ambos países ante una eventual crisis en la península coreana.
La postura anunciada por Trump supone un cambio relevante respecto de la tradicional justificación estadounidense de estas maniobras como una medida de disuasión frente a Corea del Norte. Washington y Seúl han sostenido durante años que los ejercicios son defensivos, mientras que Pyongyang los considera preparativos para una invasión y suele responder con amenazas o pruebas de armamento.
La relación entre Trump y Kim Jong Un ya había experimentado un acercamiento durante el primer mandato del presidente estadunidense, incluidos tres encuentros entre ambos en 2018 y 2019. Sin embargo, aquellas negociaciones no desembocaron en un acuerdo para la desnuclearización de Corea del Norte.
Cualquier reducción de los ejercicios tendría además implicaciones para la estructura de defensa de Corea del Sur, donde permanecen desplegados alrededor de 28 mil 500 militares estadunidenses. La alianza bilateral está respaldada por el Tratado de Defensa Mutua de 1953 y constituye uno de los principales pilares de la presencia militar estadunidense en Asia.
Hasta el momento, la declaración no especifica qué ejercicios, número de efectivos o periodos de entrenamiento serían objeto de la reducción, por lo que no es posible determinar todavía su alcance operativo concreto.