Carlos lavó 4 millones de dólares en criptomonedas para el CJNG; se declara culpable en EU
Aceptó recibir los recursos ilícitos en una cartera de activos virtuales que controlaba y posteriormente realizó movimientos destinados a ocultar su procedencia.

Primero fueron los dólares provenientes del narcotráfico. Después llegaron a una cartera de criptomonedas bajo control de un ciudadano mexicano. El dinero se movió con rapidez, cambió de forma y cruzó nuevamente la frontera, esta vez convertido en efectivo.
Esa es la ruta financiera que llevó a Carlos Erick Vázquez González, un mexicano de 48 años, ante un tribunal federal de Estados Unidos, donde se declaró culpable de participar en una conspiración para lavar aproximadamente 4 millones de dólares provenientes del narcotráfico.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), Vázquez González aceptó recibir los recursos ilícitos en una cartera de activos virtuales que controlaba y posteriormente realizó movimientos destinados a ocultar o disimular su procedencia.
El caso expone una modalidad de blanqueo de capitales en la que las criptomonedas aparecen como un mecanismo para mover rápidamente recursos y después transformarlos nuevamente en dinero convencional.
Por su participación, el acusado habría obtenido una comisión estimada en 40 mil dólares.
Pero la operación no terminó en una pantalla, una cartera digital o una transferencia electrónica. El dinero terminó convertido en dólares estadounidenses en México y, según los documentos judiciales citados por el DOJ, la mayor parte fue entregada al intermediario financiero que había coordinado la recolección de las ganancias del narcotráfico en Estados Unidos.
El dinero comenzaba a reunirse en varias ciudades
La investigación estadounidense sostiene que Vázquez González trabajó con intermediarios financieros conocidos como money brokers, quienes se encargaban de coordinar la recolección de las ganancias generadas por actividades de narcotráfico en diferentes ciudades de Estados Unidos.
El papel que se atribuye al mexicano estaba en otro punto de la cadena.
Según los documentos judiciales, aceptó que aproximadamente 4 millones de dólares provenientes de esas actividades fueran depositados en una cartera de criptomonedas que estaba bajo su control.
El Departamento de Justicia señaló que el acusado “movió rápidamente el dinero para ocultar o disimular su origen”.
La velocidad era parte fundamental de la operación: los recursos pasaban del dinero ilícito a los activos virtuales y posteriormente eran convertidos nuevamente en dólares.
La maniobra permitía que el efectivo recolectado en Estados Unidos recorriera una ruta financiera distinta antes de regresar a México.
Criptomonedas, dólares y una comisión de 40 mil dólares
La siguiente etapa ocurría en México.
Vázquez González vendía las criptomonedas por dólares estadounidenses y, de acuerdo con la acusación admitida en el proceso, entregaba la mayor parte del efectivo al intermediario financiero que había organizado la recolección de los recursos en territorio estadounidense.
Por realizar esas operaciones, el mexicano habría recibido aproximadamente 40 mil dólares de comisión.
La cantidad representa apenas una fracción del dinero que pasó por la operación, pero se convirtió en la remuneración por participar directamente en el esquema de lavado.
La investigación estadounidense no describe simplemente una transferencia aislada. Los documentos judiciales apuntan a una cadena en la que diferentes participantes cumplían funciones específicas: unos recolectaban el dinero, otros facilitaban su movimiento mediante activos virtuales y posteriormente los recursos eran convertidos nuevamente en efectivo.
La investigación llegó hasta Zapopan
La historia judicial de Vázquez González comenzó a cambiar en mayo de 2025, cuando fue detenido en Zapopan, Jalisco.
Meses después, en octubre de 2025, fue extraditado a Estados Unidos.
Su entrega ocurrió en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, desde donde fue trasladado para enfrentar el proceso ante el Tribunal Federal para el Distrito Este de Kentucky.
La investigación fue encabezada por la Administración para el Control de Drogas (DEA), a través de su Oficina Residente en Lexington, con apoyo del Servicio de Impuestos Internos (IRS) y otras agencias policiales de Estados Unidos y México.
El expediente formó parte de la iniciativa de seguridad nacional denominada Homeland Security Task Force.
El momento de admitir la operación
Ante el tribunal federal de Kentucky, Vázquez González se declaró culpable de conspiración para lavar dinero.
La declaración representa un punto determinante en el caso: el acusado admitió su participación en el esquema financiero descrito por las autoridades estadounidenses.
Sin embargo, todavía falta conocer la sentencia.
La audiencia está programada para el 17 de diciembre, y el delito por el que se declaró culpable contempla una pena máxima de hasta 20 años de prisión.
Eso no significa que necesariamente recibirá esa condena. El juez federal deberá considerar las directrices de sentencia y los demás factores establecidos por la legislación estadounidense antes de determinar la pena.
La declaración de culpabilidad cerró una parte del proceso, pero no el caso.
El próximo 17 de diciembre, Vázquez González regresará ante un juez federal para conocer la pena que deberá cumplir por el delito admitido.